El
Monasterio de Cultura volvía a la carga este viernes en la sala
The Crowd Finding de
Toledo con una triple propuesta con los toledanos
Marte, los madrileños
Árida y los alicantinos
Rosy Finch. La jornada iba a transcurrir entre toneladas y toneladas de guitarras para los oídos, que podrían servir bien para amansar a la fieras o despertar a los muertos.
Marte fueron los primeros en abrir fuego. "Vais a asistir a un parto", dijo su cantante nada más empezar por eso de que, supongo, es un grupo relativamente nuevo y con escasa andadura en la escena toledana. Aunque varios de sus miembros vienen muy rodados de otros grupos como
Maiora Tibi y o
La Interestelar.
Un parto bien aprovechado diría yo habida cuenta de esos punteos guitarreos que retrotraían a los 90 directamente, de las distorsiones con las que marcaron un camino muy interesante a seguir en el futuro y las versiones que hocoeron de
Jack White y de
Joy Division. Escuchar
'Transmission' de los de
Ian Curtis en directo les dio bastantes puntos, la verdad.
Los siguientes en saltar a escena fueron
Árida. Un servidor aún no los había escuchado en directo pese a que había leído mucho, y muy bueno, sobre ellos. Nunca me dejará de sorprender que con una guitarra y una batería (
Sara y
Javi) se puedan hacer estas cosas. Lo siento, supongo que soy bastante impresionable musicalmente hablando, pero para a mis oídos no les cuadraban las cuentas.
A partir de ahí solo quedaba disfrutar de una batería contundente, una guitarra muy potente y una voz que cuadraba al milímetro en las composiciones. El dúo de
stoner noventero trajo a
Toledo varias de las canciones de los dos EP que tienen hasta el momento --'
Cenizas' (2014) y
'Un Día en la Línea del Oeste' (2015)-- y por el camino también cayó alguna que otra versión.
Pero aquí no iba a acabar la cosa, los últimos en salir al escenario iban a ser
Rosy Finch o lo que es lo mismo
Elena, Mireia y Lluís presentando su último disco
Witchboro. Ellos mismo se meten dentro del saco del
stoner, pero a mi esas voces atmosféricas y esas guitarras rozando lo heavy en algunas ocasiones solo me traían a la cabeza a los primeros
Soundgarden o a
Alice In Chains.
Canciones como
'Ursula' o
'Hyde Formula', que abren este su primer disco así lo ponen de manifiesto. En definitiva, un vendaval arrollador que barrio
The Crowd Finding de arriba a abajo para cerrar la velada.