Fizzy Soup abría anoche en Toledo la gira que les llevará hasta el próximo mes de mayo a recorrer gran parte de la geografía nacional para presentar su último disco 'Not So Far', en un concierto en el que se puso de manifiesto que la conexión Toledo-Cuenca funciona. Muestra de ello fue una Sala Pícaro --con bastante buena entrada-- a la que el grupo puso a votar con alguna de sus canciones, lo nunca visto.
Y es que, como veníamos advirtiendo en el Cuestionario Caleidoscópico, el grupo es experto en hacer canciones grandilocuentes, que resonarían mejor en un estadio, y que recuerdan a la épica de grupos que suponemos que también serán referentes para ellos, como es el caso de Imagine Dragons, Mumford & Sons o, incluso, The XX es alguno de esos arreglos vocales que asemejan en ocasiones las voces de Sonia y Javi.
Es el caso del inicio del tema 'The Big Black Wolf', que formó parte de la terna de canciones con la que el grupo comenzó el concierto y que coincidió con el inicio de su recién publicado nuevo álbum, con 'When Trhees Come Alive', la ya mencionada 'The Big Black Wolf' y 'Longest Nights'.
Vuelta atrás en el tiempo en su discografía, a esos tiempos en los que sonaban más a blues, supuso seguir el concierto con 'Ate the Sun'. Algo que no han perdido en su nuevo disco, aunque sí que quizá lo han escondido más, y que conecta con el tema 'The House Of Love' que sonó a continuación.
Llegados ya a la mitad del bolo y reconociendo el grupo que esto de ir a conciertos y tocar en directo es una "desviación de lo normal" en lo que a la cultura se refiere, algo que agradeció el público allí presente, que se entregó más si cabe a la causa, todo fue rodado para unos Fizzy Soup a los que se les veía contentos en el escenario.
Destacaron así en el trayecto final del concierto temas como 'Beginners', con dedicatoria especial, 'FAR', 'Mamma Tells Me' --otra de las piezas de anteriores discos que también sonaron anoche-- y, como no podía ser de otra forma, un final épico con 'No Prayers', en un intento de bises que no fue tal.
Cuestionarios Caleidoscópicos
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas de conciertos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas de conciertos. Mostrar todas las entradas
sábado, 11 de marzo de 2017
domingo, 21 de febrero de 2016
Crónica: Los adictos al noise se reúnen en torno a la resurrección de Automatics en Toledo
Unos renacidos Automatics llegaba este sábado a 20 de febrero a Toledo para presentar 'Big Ear', el disco publicado el pasado año después de 14 años de inactividad discográfica del grupo, en lo que supuso una reunión de unos pocos adictos al noise de los 90 en torno a la mítica banda de Linares (Jaén).
Quizá la poca presencia de público para presenciar a la que se podría considerar la mejor banda del indie patrio después de Los Planetas, es lo que hizo que el grupo tuviese una actitud algo relajada y sin gana que, no obstante, no fue impedimento para que ellos, como dijeron, disfrutaran e hicieran disfrutar a los allí congregados.
Pero si algo fue destacable en el concierto de ayer es que la vuelta de Automatics no ha sido un mero revival y que los temas de su nuevo disco casan perfectamente con sus canciones más míticas. Prueba de ello es que canciones recientes como 'Monster' no desentonaron y encajaron cuando fueron interpretadas justo antes de un arcaico trallazo como 'Whatch Over You'.
Así, temas como 'Fly Araound The World', 'Hollow Glass', 'An Empty Page' o 'Don´t Call Me Any More' de 'Big Ear' retumbaron en el Círculo de Arte de Toledo y quizá la duda es si hubiesen sonado mejor con algo más de público y de ambiente en la sala.
A ellos se sumaron esos arcaicos trallazos que son 'Puppet Boy', 'TV Preacher', 'French Boyfriend' o 'Pop Star' que el grupo se ha encargado de actualizar con una nueva formación que, por mucho que le pese a algunos y pese a que casi ninguno son los Automatics originales, da el tipo y hace que sea un gustazo escuchar uno tras otro esos hits noventeros.
Precedieron a Automatics en el escenario los talaveranos Preparativos para Bodas, viejos conocidos por aquí tras pasar por nuestros Cuestonarios Caleidoscópicos, adelantaron algún tema nuevo del disco que publicarán en abril junto con temas ya conocidos que hacen que me reafirme una por una en las palabras que les dediqué con motivo de la crónica del anterior concierto que ofrecieron en Toledo.
Quizá la poca presencia de público para presenciar a la que se podría considerar la mejor banda del indie patrio después de Los Planetas, es lo que hizo que el grupo tuviese una actitud algo relajada y sin gana que, no obstante, no fue impedimento para que ellos, como dijeron, disfrutaran e hicieran disfrutar a los allí congregados.
Pero si algo fue destacable en el concierto de ayer es que la vuelta de Automatics no ha sido un mero revival y que los temas de su nuevo disco casan perfectamente con sus canciones más míticas. Prueba de ello es que canciones recientes como 'Monster' no desentonaron y encajaron cuando fueron interpretadas justo antes de un arcaico trallazo como 'Whatch Over You'.
Así, temas como 'Fly Araound The World', 'Hollow Glass', 'An Empty Page' o 'Don´t Call Me Any More' de 'Big Ear' retumbaron en el Círculo de Arte de Toledo y quizá la duda es si hubiesen sonado mejor con algo más de público y de ambiente en la sala.
A ellos se sumaron esos arcaicos trallazos que son 'Puppet Boy', 'TV Preacher', 'French Boyfriend' o 'Pop Star' que el grupo se ha encargado de actualizar con una nueva formación que, por mucho que le pese a algunos y pese a que casi ninguno son los Automatics originales, da el tipo y hace que sea un gustazo escuchar uno tras otro esos hits noventeros.
Precedieron a Automatics en el escenario los talaveranos Preparativos para Bodas, viejos conocidos por aquí tras pasar por nuestros Cuestonarios Caleidoscópicos, adelantaron algún tema nuevo del disco que publicarán en abril junto con temas ya conocidos que hacen que me reafirme una por una en las palabras que les dediqué con motivo de la crónica del anterior concierto que ofrecieron en Toledo.
sábado, 24 de octubre de 2015
Crónica, Havalina en Toledo: una obra de ingeniería musical de gran precisión
Hace poco leía un artículo que exponía una teoría científica que hablaba de que se han podido encontrar rastros de que una civilización alienígena extraterrestre está construyendo una megaestructura alrededor de una estrella de un tamaño colosal, en lo que supone una obra de ingeniería sin precedentes en comparación con lo que se hace en nuestro mundo.
Cierto o no, y mientras esperamos si eso puede ser verdad, aquí en la tierra todavía podemos ver y oír obras de ingeniería de gran precisión, que nada tienen que envidiar a las de una cultura extraterrestre y que, lo más importante, son capaces de conmover a las personas. Me estoy refiriendo al concierto que Havalina ofrecieron este viernes en la Sala Pícaro de Toledo.
Una actuación en la que el grupo fue capaz de encajar al milímetro, en una sala que se les quedó pequeña musicalmente hablando, una ingeniería sonora con sonidos desgarradores --de guitarras distorsionadas y una gran contundencia en la sección rítmica-- a los que les costaba quedarse agarrados a cuatro paredes y no expandirse al aire libre.
Pero Havalina consiguieron con gran precisión contener su sonido en un cubículo pese al riesgo de destrozar sus cimientos. Así, con muy pocos momentos de tranquilidad --'Ulmo' fue de los pocos--, 'Cristales rotos sobre el asfalto mojado' abrió el fuego y con ello la presentación durante la noche toledana de su último disco, 'Islas de Cemento'.
Con muchos momentos cumbre como esa forma en la que unieron 'Islas de Cemento' con 'Imperfección' en una sola canción que parecía que no tenía fin, escuchar 'Un reloj de pulsera con la esfera roja', 'Dónde' y 'Luces' seguidas también supuso uno de las mejores partes de este concierto. A ello se unió la interpretación de grandes hits de sus discos anteriores como la grandísima 'Incursiones', 'La Antártida Empieza Aquí' o el trallazo de 'Viaje al Sol'.
Un recuerdo a otros discos de la banda que se mantuvo en los bises con 'Sueños de Esquimal' y 'Mamut' --con interpretación entre el público incluida-- y que dieron paso al un final distorsionado y retorcido al máximo.
Cierto o no, y mientras esperamos si eso puede ser verdad, aquí en la tierra todavía podemos ver y oír obras de ingeniería de gran precisión, que nada tienen que envidiar a las de una cultura extraterrestre y que, lo más importante, son capaces de conmover a las personas. Me estoy refiriendo al concierto que Havalina ofrecieron este viernes en la Sala Pícaro de Toledo.
Una actuación en la que el grupo fue capaz de encajar al milímetro, en una sala que se les quedó pequeña musicalmente hablando, una ingeniería sonora con sonidos desgarradores --de guitarras distorsionadas y una gran contundencia en la sección rítmica-- a los que les costaba quedarse agarrados a cuatro paredes y no expandirse al aire libre.
Pero Havalina consiguieron con gran precisión contener su sonido en un cubículo pese al riesgo de destrozar sus cimientos. Así, con muy pocos momentos de tranquilidad --'Ulmo' fue de los pocos--, 'Cristales rotos sobre el asfalto mojado' abrió el fuego y con ello la presentación durante la noche toledana de su último disco, 'Islas de Cemento'.
Con muchos momentos cumbre como esa forma en la que unieron 'Islas de Cemento' con 'Imperfección' en una sola canción que parecía que no tenía fin, escuchar 'Un reloj de pulsera con la esfera roja', 'Dónde' y 'Luces' seguidas también supuso uno de las mejores partes de este concierto. A ello se unió la interpretación de grandes hits de sus discos anteriores como la grandísima 'Incursiones', 'La Antártida Empieza Aquí' o el trallazo de 'Viaje al Sol'.
Un recuerdo a otros discos de la banda que se mantuvo en los bises con 'Sueños de Esquimal' y 'Mamut' --con interpretación entre el público incluida-- y que dieron paso al un final distorsionado y retorcido al máximo.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Crónica: Dcode 2015, maratón musical polémico con la elegancia de Suede intacta, la urgencia de The Vaccines y el fiestón de Crystal Fighters
La organización estableció este año que había que comenzar el Dcode a las 11.30 horas, una decisión no exenta de polémica en las redes sociales porque Wolf Alice, uno de los conciertos más esperados, se programó a las 13.00 horas. Algo que no evitó que se llenase el escenario Tentaciones, lo que hizo que la organización sacara pecho ante las críticas.
Solo las tres últimas canciones --llegamos a Madrid desde Toledo con el tiempo justo-- fueron suficientes para demostrar que el grupo inglés ha publicado unos de los mejores álbumes de debut de 2015, y poder escuchar temazos como 'Bros', 'Giagant Peach' o 'Maning Lisa Smile' hizo que el madrugón mereciese la pena.
También mereció la pena ver a The Parrots liarla parda en el mismo escenario aunque fuese "demasiado pronto para emborracharse", según palabras textuales de su cantante. Pero el punk es el punk y en ese rock granjero que procesan estos jovenzuelos destacaron momentos locos como 'All My Living' o un apoteósico final con escena de amor incluida con una muñeca hinchable.
Tras dos conciertos apresurados llegaban 'God Lake' y 'Flo Morrisey' y más la segunda que los primeros pusieron encima de la mesa, con dos conciertos bastante bonitos, esa calma tan necesaria para aguantar las más de diez horas de música que todavía quedaban por delante ya en los escenarios Heineken y Dcode.
Un vistazo rápido a los toledanos 'Fizzy Soup', ganadores del concurso Dcode, daba una idea de la razón por la que fueron escogidos. Pero fue a partir de este momento cuando comenzó el caos comunicativo del Dcode tras anunciar solamente en las redes sociales que Hinds no podrían tocar por problemas con su vuelo.
No pasa nada, nosotros a lo nuestro, y el concierto e Neuman hizo olvidar esta primera decepción con los hits que ha venido presentando por media España de 'If' y que aquí no fueron menos. Pero, sorpresa, minutos después la organización volvía a retrogradar Hinds y también los horarios sin que en ellos apareciera Sam Smith, una ausencia que tardó bastante en comunicar a "todo" el mundo por la pantalla principal. Hola Dcode, no todos están atentos en todo momento a Twitter y Facebook.
No es que la razón principal para asistir al Decode fuera para un servidor Sam Smith, que, por cierto, no lo eché de menos, pero mi intuición me dice que el hecho de que fuera el primer concierto que daba en España fuera el motivo de asistir al festival para mucha gente que no creo que lo pasara bien en ese momento.
Pero el maratón musical de este año continúo, esta vez sí, con unas Hinds que tienen al público ganado y que después de idas y venidas ofrecieron un gran concierto, al que siguió el de The Vaccines. Los ingleses han crecido mucho con su tercer álbum y el hecho de que empezaran con 'Handsome' era solo una premonición de lo que vendría después, en un show donde no podían faltar 'Wrekin' Bar (ra ra ra)', 'All In White', 'I Always Knew', 'Dream Lover', 'I Alwat Knew' o una 'Give Me A Sign' que en directo pone los pelos de punta.
Correcto concierto, pero sin sobresaltos, ofrecieron también LA, que dieron paso al baño de masas que se iban a dar Supersubmarina, a los que siguieron Suede. Vestido todo de negro impoluto, Brett Anderson salió al escenario para demostrar que no ha perdido un ápice de elegancia y que sigue siendo todo un caballero y un artista de los pies a la cabeza. Ofreció así sus típicos movimientos de cadera, contoneos, bailes con el micro y botellas lanzadas al público.
Los jovenzuelos que minutos antes se sabían todas las letras de Supersubmarina no acertaban una de Suede, lo que solo puede significar que yo cada vez soy más viejo. Pero los 90 estaban de vuelta en la noche del sábado y volver a botar de gusto escuchando 'Trash' y 'Beautiful Ones' en directo me hizo sentirme más joven que nunca. Con eso y con 'She', 'Animal Nitrate', 'Can´t Get Enoght', 'Filmstar' y 'New generation'. Todo ello coronado con unos bises en los que no podían faltar 'She Is In Fashion' en acústico y 'Saturday Night'.
Nuevo baño de masas se iban a dar Izal para dejar paso después a Foals que, aunque ofrecieron un concierto corto, dejaron patente que tienen grandísimas canciones en su discografía como 'My Number', 'Inhaler' y 'Spanish Sahara'. A lo que se une la potencia de su último disco muy bien representada por el pepinazo que es 'What Went Down'. Todo ello con un Yannis Philippakis que no paró de moverse y bajó hasta el público en varias ocasiones.
El Dcode de la cancelación de Sam Smith tuvo suerte, no obstante, porque nadie se acordó del londinense y más después del fiestón que se se gastaron Crystal Fighters. Ataviados de esa estética hippie-hare krisna, rompieron zapatillas con todos sus hits servidos en bandeja. Véase el caso de 'LA Calling', 'You & I', 'Love Natural', 'Love Is All I Got' o una 'I Love London' que se hizo esperar.
domingo, 30 de agosto de 2015
Crónica: Rollercoaster Kills e Islas Marshall rompen tímpanos en la fiesta de presentación del Fuzzville!!!
Tener un pitido en el oído izquierdo casi 24 horas después de ver un concierto de Rollercoaster Kills e Islas Marshall solo puede ser sinónimo de una cosa: una descarga de rock que acabó rompiendo tímpanos anoche en el Crowd Funding de Toledo, con motivo de la presentación del festival Fuzzville!!!.
De la mano del Monasterio de Cultura, los madrileños Rollercoaster Kills fueron los primeros en salir al escenario y, aunque por motivos que no vienen al caso, llegamos casi al final de la actuación, fue suficiente para hacerse una idea de cómo se las gasta este grupo, cuyo disco de debut 'Evil Debt', estuvo entre lo mejor del pasado año para este blog.
Potentes, rápidos y ruidosos, así es como mejor se puede definir este 'punk destartalado' que procesa el grupo y que desplegaron por el Crowd Funding de Toledo sin ningún tipo de miramiento, seguros de sí mismos con las canciones de 'Evil Debt' y, tal vez, algún tema de su segundo LP.
Minutos después y tras tomar un poco de aire, llegaría el turno de Islas Marshall. Una lluvia de trozos de baquetas, que pusieron a Patrick Carney de los Black Keys a la altura del betún-- salpicaron algunos momentos del espectáculo que dieron los de Benidorm.
Así, pusieron un ritmo frenético a la noche y desataron algunos pasos de baile de los allí presentes entre sorteos y chupitos.
De la mano del Monasterio de Cultura, los madrileños Rollercoaster Kills fueron los primeros en salir al escenario y, aunque por motivos que no vienen al caso, llegamos casi al final de la actuación, fue suficiente para hacerse una idea de cómo se las gasta este grupo, cuyo disco de debut 'Evil Debt', estuvo entre lo mejor del pasado año para este blog.
Potentes, rápidos y ruidosos, así es como mejor se puede definir este 'punk destartalado' que procesa el grupo y que desplegaron por el Crowd Funding de Toledo sin ningún tipo de miramiento, seguros de sí mismos con las canciones de 'Evil Debt' y, tal vez, algún tema de su segundo LP.
Minutos después y tras tomar un poco de aire, llegaría el turno de Islas Marshall. Una lluvia de trozos de baquetas, que pusieron a Patrick Carney de los Black Keys a la altura del betún-- salpicaron algunos momentos del espectáculo que dieron los de Benidorm.
Así, pusieron un ritmo frenético a la noche y desataron algunos pasos de baile de los allí presentes entre sorteos y chupitos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)