Este domingo se cumple exactamente una semana del concierto que The Jesus & Mary Chain ofrecieron en la madrileña sala La Riviera de Madrid, un show de lo míticos hermanos Reid lleno de potencia, intensidad y ruido, que mantienen, como antaño, en la actualidad.
Los escoceses presentaban su último álbum, 'Damage and Joy', cuyos temas defendieron a la perfección e insertaron sin ningún problema dentro de un repertorio marcado por canciones que son ya clásicos de la historia de la música.
Y como este último trabajo se puede considerar una vuelta más que digna de The Jesus & Mary Chain a la actualidad musical, y ellos lo saben, que mejor forma de abrir el concierto no podía ser otra que con el mismo tema que inicia el disco, 'Amputation', como toda una declaraciones de intenciones.
Sin embargo, lo que iba a venir después no iba a ser nada previsible y con las míticas 'April Skies', 'Head On', 'Far Gone And Out' y 'Between Planets', los fans de toda la vida de la banda podían estar bien tranquilos.
Volvieron después a la actualidad con la grandísima 'Always Sad' de su último trabajo, seguida de 'Mood Rider', para volver a la nostalgia del noise y la oscuridad que siempre les ha caracterizado con 'Teenage Lust', y pasar a un momento del concierto en el que nuevas y viejas composiciones se entrelazaban.
Véase el caso de 'All Things Pass' o la delicia de 'Some Candy Talking', que se mezclaron e intercalaron a la perfección.
Y así, sin darnos casi cuenta, el grupo pasó al primero de los bises, que inició con 'Nine Million Rainy Days', que fue un presagio de la llegada de la intensidad de la mano de 'Just Like Honey', tras la que el ruido se hizo cada vez más presente con 'The Living End' y 'Taste Of Cindy'.
Nuevamente una canción de 'Damage and Joy' que no desentono en absoluto con sus hits, 'War On Peace', puso la calma antes del último bis con el que los hermanos Reid no quisieron dar tregua a los allí congregados, para culminar un concierto --que a buen seguro hizo las delicias de viejos y nuevos fans-- con 'Never Undesrtand' y la apoteosis de 'I Hate Rock 'N' Roll'.
Cuestionarios Caleidoscópicos
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domingo, 7 de mayo de 2017
domingo, 30 de abril de 2017
Crónica: Castleheads + Mawino, la noche toledana que faltaba
La noche toledana se celebró el pasado fin de semana en la capital regional, pero tuvo su continuación el pasado viernes con el concierto de las dos bandas de la capital regional, Castleheads y Mawino, en la Sala Pícaro.
Los primeros debutaban por fin en la ciudad que les vio nacer tras varias idas y venidas, cambios de nombre y algún que otro problema ya superado. Los segundos presentaban su reciente EP 'Aftewords', editado junto a Monasterio de Cultura.
Castleheads salieron de la crisálida en la que han estado todo este tiempo preparándose para ver la luz. Y lo cierto es que la transformación no ha podido ser más acertada. El sonido brit pop de estos chicos viene a cubrir un espacio que a la escena musical toledana le faltaba y que era ya necesario ocupar.
Las comparaciones son odiosas, y si bien Oasis es la principal referencia de la banda ahora mismo, logran escaparse totalmente de esa línea para marcar su propio estilo y caminar hacía su propio sonido en temas como Jupiter o Faetón. A ellos se suman otras canciones contundentes y pegadizas como 'My Sun', 'Gentle' o 'Time to Fly', que la banda defendió muy bien en directo.
Tras ellos llegaron Mawino. A pesar de haberles visto ya unas cuantas veces, me sorprendió muy gratamente la actitud con la que el grupo salió al escenario. Mostraron unas ganas increíbles de comerse el mundo y liberaron una rabia contenida que no cesó durante todo el concierto.
Comenzaron el bolo con 'Afterwords', la canción que da nombre y que abre su nuevo EP. Y a partir de ahí fueron diseminando los tres temas restantes de este nuevo trabajo --'From May to June', 'Since You Been Gone' y 'Tired Of Me'-- con otros temas ya conocidos de su repertorio como 'Crazy Head', 'Dissapoint You' o 'The Meaning Of Poems', junto con alguna que otra versión.
Todo ello no fue más que otra muestra de que la escena musical toledana sigue estando ahí, con unos grupos que nacen y actúan por primera vez dentro de los muros del cada vez más desolado Casco Histórico de la ciudad, y otros que empiezan a consolidarse. Algo que hay que cuidar y apoyar para que no se pierda.
Los primeros debutaban por fin en la ciudad que les vio nacer tras varias idas y venidas, cambios de nombre y algún que otro problema ya superado. Los segundos presentaban su reciente EP 'Aftewords', editado junto a Monasterio de Cultura.
Castleheads salieron de la crisálida en la que han estado todo este tiempo preparándose para ver la luz. Y lo cierto es que la transformación no ha podido ser más acertada. El sonido brit pop de estos chicos viene a cubrir un espacio que a la escena musical toledana le faltaba y que era ya necesario ocupar.
Las comparaciones son odiosas, y si bien Oasis es la principal referencia de la banda ahora mismo, logran escaparse totalmente de esa línea para marcar su propio estilo y caminar hacía su propio sonido en temas como Jupiter o Faetón. A ellos se suman otras canciones contundentes y pegadizas como 'My Sun', 'Gentle' o 'Time to Fly', que la banda defendió muy bien en directo.
Tras ellos llegaron Mawino. A pesar de haberles visto ya unas cuantas veces, me sorprendió muy gratamente la actitud con la que el grupo salió al escenario. Mostraron unas ganas increíbles de comerse el mundo y liberaron una rabia contenida que no cesó durante todo el concierto.
Comenzaron el bolo con 'Afterwords', la canción que da nombre y que abre su nuevo EP. Y a partir de ahí fueron diseminando los tres temas restantes de este nuevo trabajo --'From May to June', 'Since You Been Gone' y 'Tired Of Me'-- con otros temas ya conocidos de su repertorio como 'Crazy Head', 'Dissapoint You' o 'The Meaning Of Poems', junto con alguna que otra versión.
Todo ello no fue más que otra muestra de que la escena musical toledana sigue estando ahí, con unos grupos que nacen y actúan por primera vez dentro de los muros del cada vez más desolado Casco Histórico de la ciudad, y otros que empiezan a consolidarse. Algo que hay que cuidar y apoyar para que no se pierda.
viernes, 28 de abril de 2017
Crónica: Los Planetas volvieron a alinearse
Imagina: tienes una cena especial y quieres prepararla a conciencia. No pierdes detalle, desde cómo colocas los cubiertos hasta tu propio 'set list' de temas de conversación. La ropa, el perfume y hasta los botones de la camisa jugarán un papel importante esta noche.
Ahora tienes que elegir un buen vino, que podrá convertirse en un perfecto hilo conductor, pasar desapercibido o arruinar la velada. Elige bien.
Un concierto de Los Planetas es ese vino. No importa lo cuidado que esté, cómo haya madurado, en qué madera haya reposado los últimos años o qué tan bien le hayan colocado el corcho. Hasta que no lo abras, coja oxígeno y empape el paladar no sabrás si estará picado o si te llevará en brazos hasta la victoria.
Y en el bolo de Madrid todo volvió a alinearse. La madurez de la banda, el soufflé de un disco nuevo en lo más alto y la entrega de un público que arrancó la noche perdonando todo lo pasado y la terminó de viaje por el sol.
Todo ello sin pasar por alto el superlativo sonido de un Circo Price que está a años luz del resto de salas de la capital. Por suerte, el buen vino estaba servido en cristal de bohemia y no en cualquiera de los vasos de plástico agujereados que aún se atreven a arruinar conciertos en Madrid.
La primera píldora de 'Soleá' sirvió como declaración de intenciones. La tela de araña empezaba a tejerse desde el escenario, pegajosa y confortable. La nave había cerrado las puertas y solo había asientos de primera clase. Y a falta de azafatas, buenos fueron los 107 faunos que nos elevaron hasta mirarnos cara a cara con la 'Señora de las Alturas' como primera cresta de una ola que ya no daría ni un paso atrás.
La nave estaba en marcha y atravesando ese particular espacio de una banda que ayer decidió soplar y no sorber. Y cuando los astros están alineados, la mejor manera de acariciarlos a todos es recorrerlos en zig-zag, y así discurrió la noche. Como quien visita el Louvre. Como quien pasea por Venecia.
Estábamos a gusto y eso se notaba. Jota susurraba salpicando canciones de siempre con temas que no tardarán en ser 'flag ship', antes o después.
Entrelazar himnos de ayer y de hoy te embarca en un viaje extraño. La ruta de 'Nunca me entero de nada', 'Porque me lo digas tú', 'Libertad para el solitario', 'Corrientes Circulares', 'Hierro y Níquel' y 'Rey Sombra' te sacude desde lo que eras en 2004 hasta lo que fuiste en 1994, pasando por esta misma mañana en un viaje que puede llegar a retorcerte.
Estación tras estación miras por la venta y te vuelves a ver con diez años cuando descubrías la música, con 20 cuando querías comerte el mundo y con 35, cuando la nostalgia se va abriendo hueco y sepultando todo lo anterior. Y todo eso sin poder hacer trasbordo ni cambiar de tren. Pero sin sufrir. Es arte.
DOS RECTAS FINALES
Tras una hora de concierto empezaban a asomar los himnos. Cuando empiezas a echar cálculos de qué te falta para que sea perfecto y ves cómo empiezan a caer las guindas del pastel no puedes más que dejarte llevar. 'David y Claudia', 'José y yo' y 'Alegrías del Incendio' se sumaron de golpe para apuntalar lo que ya empezaba a ser épico.
La primera recta final llegó con 'Una cruz a cuestas' y con Soleá Morente tapizando la voz de Jota por sorpresa. Y sin tiempo para respirar, La Bienquerida se subió a las tablas para regalarnos 'No sé cómo te atreves' primero y 'Espíritu Olímpico' después, que ya es irremediablemente una de sus mejores canciones pese a no haber echado ni siquiera los dientes.
Y llegó Islamabad, como paradigma de lo que estaba siendo la noche. De menos a más. No por calidad, sino por sensaciones. Empezar suave y terminar cayendo parriba, esperando el golpe final.
Comenzó la segunda recta final con un 'Segundo Premio' celebradísimo y con cinco primeros premios después: 'Reunión en la Cumbre' y 'Pesadilla en el Parque de Atracciones' preludiaban el orgasmo que cristalizó en el último bis: 'Un buen día', 'Amanecer', y, para terminar de volverme loco, 'De viaje'. No se me hubiera ocurrido nada mejor antes de aterrizar.
Y así nos fuimos. Con la sensación de haber marcado un gol realmente increíble y con ganas de quedarnos con Erik hasta las seis. Esas baquetas siempre serán el sillón más cómodo del mundo para la banda. En ellas podrían echarse siesta de orinal y etapa de Tour, si fuera necesario.
Se acabó la cena. El vino salió bueno.
Texto y fotos: Humberto del Horno
domingo, 26 de marzo de 2017
Crónica: Rufus T. Firefly, a mil jodidas millas
Hay momentos en los que la vida te pone a prueba, momentos de catarsis, de cambios, de miedo a lo que estar por venir o de pánico por entrar de lleno, sin instrucciones ni advertencias en la vida adulta. Procesos en los frases como "estoy a mil jodidas millas de estar bien" del tema 'Pulp Fiction' de Rufus T. Firefly se podría aplicar a la perfección.
Esta fue, sin duda, una de las canciones que más se corearon en el concierto que los de Aranjuez ofrecieron este sábado en la Sala Pícaro de Toledo y a buen seguro una de las frases que se ha debido repetir en las mentes de muchos de los asistentes el día después del concierto, a juzgar por los vídeos e historias compartidos en las redes sociales en referencia a esta canción.
Esta fue, sin duda, una de las canciones que más se corearon en el concierto que los de Aranjuez ofrecieron este sábado en la Sala Pícaro de Toledo y a buen seguro una de las frases que se ha debido repetir en las mentes de muchos de los asistentes el día después del concierto, a juzgar por los vídeos e historias compartidos en las redes sociales en referencia a esta canción.
El de ayer de Rufus T. Firefly fue un concierto intenso y algo asfixiante gracias a un lleno absoluto de la sala toledana en comparación con otras ocasiones, que hizo a todo el mundo entrara en calor rápidamente en este pequeño invierno que se ha instalado en plena primavera de nuestras vidas, lo que muchos agradecieron.
Pero si este 'Magnolia' que Rufus T. Firefly presentó en la capital regional se caracteriza por algo es también por un hueco para la esperanza, para seguir adelante, pese a todo, a través de una defensa del arte, el amor y la naturaleza. Es una forma de evadirse a través de la música de problemas y preocupaciones.
Con el mejor y más claro sonido que recuerdo en la Sala Pícaro desde hace bastante tiempo, el derroche de psicoldelia y melancolía que desprende 'Magnolia' quedó registrado a la perfección desde el pistoletazo de salida que supuso 'Tsukamori', y se mantuvo durante todo el concierto, con la ya citada 'Pulp Fiction', 'Nebulosa Jade', 'El Halcón Milenario' o 'Última Noche en la Tierra', por poner un ejemplo.
Pero no solo repartieron magnolias Rufus T. Firefly este sábado en Toledo, y a en la fiesta se colaron composiciones de anteriores discos de la banda como 'Midori', 'Incendiosuicida' y 'El Problemático Wiston Smith', que aportó una buena dosis de épica en su recta final.
Eso sí, ya advirtieron antes de los bises que lo mejor iban a dejarlo para el fina, y no se equivocaban puesto que ya en el tiempo de descuento iban a brillar, y mucho, la canción que da nombre al disco 'Magnolia' y, sobre todo, 'Río Wolf', en un magnífico y apoteósico final marcado por esas guitarras tan a lo Tame Impala, aunque las comparaciones sean odiosas.
domingo, 19 de febrero de 2017
Crónica del VI Aniversario del Monasterio de Cultura: El monasterio contra todos los elementos
El VI Aniversario del Monasterio de Cultura llevaba ya cerrado desde hace meses y la ciudad de Toledo tenía ya su habitual cita anual con el underground más selecto tanto de fuera como de dentro de la capital regional para este sábado 18 de febrero. Pero los acontecimientos hicieron que tan solo a cinco días antes de su celebración los organizadores se les pasara incluso por la cabeza cancelarlo.
La "competencia desleal" que algunos argumentaron para poner palos en las ruedas al Aniversario se vio reflejada en un cambio de horarios que al final no mermó para nada la calidad del festival y la asistencia de público, pese a que les moleste a quienes quieren controlar la noche toledana y quedársela para ellos solos.
A estos mismos habría que decirles que el dinero y el negocio no es lo más importante y que más que intentar impedir que los amantes de eventos como estos, que no me cansaré nunca en decir que son cultura como cualquier otra y no hacen más que enriquecer la ciudad, deberían, primero, dejar hacer al resto y, segundo, apoyarlos porque son cosas perfectamente compatibles y de las que estoy seguro que se acabarían beneficiando, incluso económicamente, que es lo que parece que les importa.
Pese a todo ello y contra todos los elementos, los chicos del Monasterio de Cultura se mantuvieron firmes este año --el año próximo ya veremos que ocurre...-- con una cita que podemos decir que comenzó ya el viernes en El Internacional y que continuó el sábado desde las 13.00 horas en el Crowd Funding, sin conciertos como en un principio estaba previsto, pero sí con los habituales mercadillos y DJ´s de cabecera de la Asociación toledana.
La música en directo comenzó pasadas las 16.00 horas con Raw Paw, que tras solventar los problemas de sonido dieron buena cuenta de que el punk no es solo cosa de hombres y que los grupos de chicas, tan necesarios ahora mismo, no son solo los dos o tres que los grandes medios especializados nacionales están encumbrando ahora mismo. Hay muchos más y una muestra de ello son este trío toledano.
Acto seguido, todos los componentes de Camellos saltaban escenario junto con un nutrido grupo de seguidores que se situaron en primera fila para corear todas y cada una de sus canciones. Ellos salen al escenario para pasarlo y hacerlo pasar bien y así lo hicieron desde el primer momento. Como muestra de ello solo había que escuchar las socarronas letras de sus canciones, destacando 'Ejecutivo Agresivo', 'Telmo y Luis', 'Pantoja-HA' o la muy pegadiza 'Gilipollas'.
El espectáculo de Clara te canta iba a mantener el tono más divertido y bizarro de la noche. Con sus canciones "mediocres", como ella misma reconoció, se metió en el bolsillo a toda la sala que se divirtió y lo pasó de lo lindo. Algo que le pudimos transmitir entre concierto y concierto y que ella nos reconocía que es lo que pretende con sus actuaciones.
Klute, uno de los platos fuertes para este que escribe, iban ser los siguientes en desplegar su power rock y punk rock al estilo de bandas como Hüsker Dü o Dinosaur Jr para presentar su último EP 'Loser'. Fue un concierto muy fino y exquisito, disfrutable de principio a fin para los nostálgicos de los 90, destacando entre otros temazos como 'Loser'.
Nos habían advertido de que el siguiente grupo en salir --Favx con V y no con U como Toletvm-- iba tocar solamente 20 intesísimos minutos y, aunque fueron alguno más, la verdad es que así fue. Con ellos comenzaron los primeros pogos en un estilo musical difícil de encasillar --pop, punk, grunge algo de hardcore-- con momentos que incluso me recordaron a Prodigy. Algo digno de ver.
Los Cosméticos presentaron una puesta en escena más convencional pero desplegando el rock contundente, sónico, oscuro y bailable de 'Danze! Zizek Danze!'. Los de Bilbao mantuvieron los decibelios por todo lo alto hasta la llegada de Texxcoco, otro de los platos platos fuertes de la noche y que, junto con Klute, iba a ser lo mejor del VI Aniversario del Monasterio de Cultura.
Los canarios iban poner sobre la palestra un arrollador sonido mezcla de garaje, punk, grunge y psicodelia que desató de nuevos los pogos entre los presentes, que no iban a parar desde el comienzo al fin de un concierto de esos en los que te das cuenta de que estás presenciando algo grande, muy grande.
Por último, y con el publico ya muy caliente después de Texxcoco, La Moto de Fernan cerraron el VI Aniversario del Monasterio de Cultura entre la locura que iban a desatar, y que iba a suponer que la atención se desplazase del grupo a la gente que llenó el Crowd Fundig y que solo quería que oír la música más rápido.
La "competencia desleal" que algunos argumentaron para poner palos en las ruedas al Aniversario se vio reflejada en un cambio de horarios que al final no mermó para nada la calidad del festival y la asistencia de público, pese a que les moleste a quienes quieren controlar la noche toledana y quedársela para ellos solos.
A estos mismos habría que decirles que el dinero y el negocio no es lo más importante y que más que intentar impedir que los amantes de eventos como estos, que no me cansaré nunca en decir que son cultura como cualquier otra y no hacen más que enriquecer la ciudad, deberían, primero, dejar hacer al resto y, segundo, apoyarlos porque son cosas perfectamente compatibles y de las que estoy seguro que se acabarían beneficiando, incluso económicamente, que es lo que parece que les importa.
Pese a todo ello y contra todos los elementos, los chicos del Monasterio de Cultura se mantuvieron firmes este año --el año próximo ya veremos que ocurre...-- con una cita que podemos decir que comenzó ya el viernes en El Internacional y que continuó el sábado desde las 13.00 horas en el Crowd Funding, sin conciertos como en un principio estaba previsto, pero sí con los habituales mercadillos y DJ´s de cabecera de la Asociación toledana.
La música en directo comenzó pasadas las 16.00 horas con Raw Paw, que tras solventar los problemas de sonido dieron buena cuenta de que el punk no es solo cosa de hombres y que los grupos de chicas, tan necesarios ahora mismo, no son solo los dos o tres que los grandes medios especializados nacionales están encumbrando ahora mismo. Hay muchos más y una muestra de ello son este trío toledano.
Acto seguido, todos los componentes de Camellos saltaban escenario junto con un nutrido grupo de seguidores que se situaron en primera fila para corear todas y cada una de sus canciones. Ellos salen al escenario para pasarlo y hacerlo pasar bien y así lo hicieron desde el primer momento. Como muestra de ello solo había que escuchar las socarronas letras de sus canciones, destacando 'Ejecutivo Agresivo', 'Telmo y Luis', 'Pantoja-HA' o la muy pegadiza 'Gilipollas'.
El espectáculo de Clara te canta iba a mantener el tono más divertido y bizarro de la noche. Con sus canciones "mediocres", como ella misma reconoció, se metió en el bolsillo a toda la sala que se divirtió y lo pasó de lo lindo. Algo que le pudimos transmitir entre concierto y concierto y que ella nos reconocía que es lo que pretende con sus actuaciones.
Klute, uno de los platos fuertes para este que escribe, iban ser los siguientes en desplegar su power rock y punk rock al estilo de bandas como Hüsker Dü o Dinosaur Jr para presentar su último EP 'Loser'. Fue un concierto muy fino y exquisito, disfrutable de principio a fin para los nostálgicos de los 90, destacando entre otros temazos como 'Loser'.
Nos habían advertido de que el siguiente grupo en salir --Favx con V y no con U como Toletvm-- iba tocar solamente 20 intesísimos minutos y, aunque fueron alguno más, la verdad es que así fue. Con ellos comenzaron los primeros pogos en un estilo musical difícil de encasillar --pop, punk, grunge algo de hardcore-- con momentos que incluso me recordaron a Prodigy. Algo digno de ver.
Los Cosméticos presentaron una puesta en escena más convencional pero desplegando el rock contundente, sónico, oscuro y bailable de 'Danze! Zizek Danze!'. Los de Bilbao mantuvieron los decibelios por todo lo alto hasta la llegada de Texxcoco, otro de los platos platos fuertes de la noche y que, junto con Klute, iba a ser lo mejor del VI Aniversario del Monasterio de Cultura.
Los canarios iban poner sobre la palestra un arrollador sonido mezcla de garaje, punk, grunge y psicodelia que desató de nuevos los pogos entre los presentes, que no iban a parar desde el comienzo al fin de un concierto de esos en los que te das cuenta de que estás presenciando algo grande, muy grande.
Por último, y con el publico ya muy caliente después de Texxcoco, La Moto de Fernan cerraron el VI Aniversario del Monasterio de Cultura entre la locura que iban a desatar, y que iba a suponer que la atención se desplazase del grupo a la gente que llenó el Crowd Fundig y que solo quería que oír la música más rápido.
domingo, 27 de noviembre de 2016
Crónica: León Benavente en el Círculo de Arte de Toledo, el triunfo de cuatro animales de escenario
León Benavente llegó a Toledo con un nuevo sold out en esta gira de salas que el grupo está llevando a cabo, uno más de este tour que les está llevando a presentar su segundo álbum '2' por toda España y Sudamérica y que muestra el triunfo de la carrera de fondo que han llevado a cabo estos cuatro animales de escenario.
Salieron así sin contemplaciones al escenario de un abarrotado Círculo de Arte de Toledo, donde antaño se situó la Inquisición, para realizar su propio juicio sumarísimo en una lluviosa noche de invierno, a base de un repertorio musical que comenzó de forma frenética con 'Tipo D' y 'California'.
Subieron así el telón de una noche especial, se notaba en sus caras y en las nuestras, que continuó con 'La Ribiera' y 'Las Hienas', que tanto están dando que hablar últimamente en el panorama político español, para seguir con esa pequeña pieza de arte musical que es 'Animo, valiente' y pasar de 'La Vida Errando' a gritar 'Revolución' en un momento.
Pisaron un poco más el acelerador con 'Todos contra todos', para dejarlo todo en una especie de calma tensa con 'Estado Provisional' justo antes de que se desatase la tormenta con 'Gloria'. Para entonces la bebida de los pobres ilusos que habían aprovechado la calma chicha para hidratarse se había derramado casi por completo por el suelo.
Con el público ya totalmente entregado llegaron 'Celebración - Siempre hacia adelante' y la inmediatez de 'La Palabra', con las que no dieron tregua hasta lo que iba a ser el final antes de los bises con 'Habitación 615', que acabaría con Abraham Boba exhausto y tirado por los suelos del escenario.
La vuelta al escenario de León Benavente iba a desatar una oleada de sentimientos y mientras una chica de la primera fila lloraba sin poder remediarlo mientras el grupo interpretaba 'Década', comenzaban sobrar la ropa en un concierto que acabó con el mismo ritmo trepidante con el que comenzó con 'Aún no ha salido el Sol' y 'Ser Brigada', con las que se desataron los pogos en las primeras filas a los que el propio Boba se sumó sin pensárselo dos veces.
Noche intensa la vivida en el Círculo de Arte de Toledo el pasado viernes 25 de noviembre a la que nadie quiso faltar --incluido el secretario general de Podemos en Castilla-La Mancha, José García Molina-- en una ciudad que por fin parece que respira otro tipo de cultura: La musical.
Salieron así sin contemplaciones al escenario de un abarrotado Círculo de Arte de Toledo, donde antaño se situó la Inquisición, para realizar su propio juicio sumarísimo en una lluviosa noche de invierno, a base de un repertorio musical que comenzó de forma frenética con 'Tipo D' y 'California'.
Subieron así el telón de una noche especial, se notaba en sus caras y en las nuestras, que continuó con 'La Ribiera' y 'Las Hienas', que tanto están dando que hablar últimamente en el panorama político español, para seguir con esa pequeña pieza de arte musical que es 'Animo, valiente' y pasar de 'La Vida Errando' a gritar 'Revolución' en un momento.
Pisaron un poco más el acelerador con 'Todos contra todos', para dejarlo todo en una especie de calma tensa con 'Estado Provisional' justo antes de que se desatase la tormenta con 'Gloria'. Para entonces la bebida de los pobres ilusos que habían aprovechado la calma chicha para hidratarse se había derramado casi por completo por el suelo.
Con el público ya totalmente entregado llegaron 'Celebración - Siempre hacia adelante' y la inmediatez de 'La Palabra', con las que no dieron tregua hasta lo que iba a ser el final antes de los bises con 'Habitación 615', que acabaría con Abraham Boba exhausto y tirado por los suelos del escenario.
La vuelta al escenario de León Benavente iba a desatar una oleada de sentimientos y mientras una chica de la primera fila lloraba sin poder remediarlo mientras el grupo interpretaba 'Década', comenzaban sobrar la ropa en un concierto que acabó con el mismo ritmo trepidante con el que comenzó con 'Aún no ha salido el Sol' y 'Ser Brigada', con las que se desataron los pogos en las primeras filas a los que el propio Boba se sumó sin pensárselo dos veces.
Noche intensa la vivida en el Círculo de Arte de Toledo el pasado viernes 25 de noviembre a la que nadie quiso faltar --incluido el secretario general de Podemos en Castilla-La Mancha, José García Molina-- en una ciudad que por fin parece que respira otro tipo de cultura: La musical.
sábado, 26 de noviembre de 2016
Crónica: The Cure en Barakaldo (Bilbao), 37 años de historia viva de la música
The Cure siguen inmersos en su gira por la Península Ibérica que este mismo sábado cerrarán en Barcelona después de haber actuado ya en Madrid, Lisboa y Barakaldo (Bilbao), concierto este último al que asistimos en un viaje relámpago para poder disfrutar de 'The Cure Tour 2016' y del repaso a 37 años de trayectoria musical.
Poco importa que no saquen disco desde 2008 y que no se sepa casi nada de cuáles serán sus planes futuros en la publicación de nuevo material salvo el par de canciones nuevas que interpretaron en el inicio de su gira allá por el mes de mayo, porque esos 37 años de carrera musical son un gran pedazo de la historia viva de la música, de cultura que todavía se puede disfrutar en vivo.
Pese a que el BEC no estaba lleno y que al público le costó mucho entrar en calor, The Cure comenzaron el concierto con una novedad respecto a los tres anteriores en nuestra geografía, ya que fue 'Plainsong' la que abrió esta cita, mientras que en las dos anteriores 'Open' había sido la encargada de iniciar el setlist.
Abrían así el telón del espectáculo marcado por el 'Desintegration', una de sus mejores creaciones y que se pudo escuchar casi al completo, pues tras la épica de 'Plainsong' interpretarían también 'Pictures Of You' y 'Closedown', en el mismo orden que en este disco de 1989, del que también sonarían más adelante 'Lovesong', 'Prayers For Rain', 'Desintegration', 'Fascination Street' y la enigmática e hipnótica 'Lullaby'.
La noche comenzaba a teñirse con esta tela de araña de melancolía que el grupo sabe infligir en las ocasiones especiales y el siguiente pedazo de historia que tocaba repasar iba a ser 'The Head On The Door' (1985). Con 'A Night Like This' a la cabeza, tampoco pudieron faltar 'The Blood', 'The Baby Screams', 'Push' e 'Inbetween Days', con la que al publico --por fin-- no le quedó más remedio que bailar. 'Close To Me' vendría más adelante.
A partir de aquí, la línea discográfica iba a difuminarse un poco y temas como 'If Only Tonight We Could Sleep', la pesadumbre de 'Charlotte Sometimes' o 'Just Like Heaven' --otra vez con el público entregado-- iban a dar lugar a una pequeña pausa, que desembocaría en el primero de los bises y el lado más gótico de The Cure con el 'Seventeen Seconds' (1980) y los temas 'At Night', 'M', una 'Play For Today' que incomprensiblemente el público casi no coreó y la grandeza de 'A Forest'.
El comienzo del segundo de los bises quedó reservado para 'Burn', canción para la banda sonora de 'El Cuervo' y que el grupo está introduciendo como rareza en esta gira, para dar un salto después en su discografía con 'Never Enough' y 'Wrong Number', que dejarían todo preparado para el tercer y último bis y la fiesta final con 'Hot, Hot, Hot!!!', 'The Walk', 'Friday I'm In Love', 'Boys Don't Cry' y 'Why Can´t Be You'.
Casi tres horas de concierto para repasar toda una vida musical --con un Rober Smith más delgado y que se arrancó a bailar en más de una ocasión--, que a un servidor se le hicieron cortas. Y es que lo de vivir con una gran fan de The Cure me ha hecho saber apreciar más su música durante todos estos años para conocerlos en profundidad y no quedarme solo en sus composiciones.
Poco importa que no saquen disco desde 2008 y que no se sepa casi nada de cuáles serán sus planes futuros en la publicación de nuevo material salvo el par de canciones nuevas que interpretaron en el inicio de su gira allá por el mes de mayo, porque esos 37 años de carrera musical son un gran pedazo de la historia viva de la música, de cultura que todavía se puede disfrutar en vivo.
Pese a que el BEC no estaba lleno y que al público le costó mucho entrar en calor, The Cure comenzaron el concierto con una novedad respecto a los tres anteriores en nuestra geografía, ya que fue 'Plainsong' la que abrió esta cita, mientras que en las dos anteriores 'Open' había sido la encargada de iniciar el setlist.
Abrían así el telón del espectáculo marcado por el 'Desintegration', una de sus mejores creaciones y que se pudo escuchar casi al completo, pues tras la épica de 'Plainsong' interpretarían también 'Pictures Of You' y 'Closedown', en el mismo orden que en este disco de 1989, del que también sonarían más adelante 'Lovesong', 'Prayers For Rain', 'Desintegration', 'Fascination Street' y la enigmática e hipnótica 'Lullaby'.
La noche comenzaba a teñirse con esta tela de araña de melancolía que el grupo sabe infligir en las ocasiones especiales y el siguiente pedazo de historia que tocaba repasar iba a ser 'The Head On The Door' (1985). Con 'A Night Like This' a la cabeza, tampoco pudieron faltar 'The Blood', 'The Baby Screams', 'Push' e 'Inbetween Days', con la que al publico --por fin-- no le quedó más remedio que bailar. 'Close To Me' vendría más adelante.
A partir de aquí, la línea discográfica iba a difuminarse un poco y temas como 'If Only Tonight We Could Sleep', la pesadumbre de 'Charlotte Sometimes' o 'Just Like Heaven' --otra vez con el público entregado-- iban a dar lugar a una pequeña pausa, que desembocaría en el primero de los bises y el lado más gótico de The Cure con el 'Seventeen Seconds' (1980) y los temas 'At Night', 'M', una 'Play For Today' que incomprensiblemente el público casi no coreó y la grandeza de 'A Forest'.
El comienzo del segundo de los bises quedó reservado para 'Burn', canción para la banda sonora de 'El Cuervo' y que el grupo está introduciendo como rareza en esta gira, para dar un salto después en su discografía con 'Never Enough' y 'Wrong Number', que dejarían todo preparado para el tercer y último bis y la fiesta final con 'Hot, Hot, Hot!!!', 'The Walk', 'Friday I'm In Love', 'Boys Don't Cry' y 'Why Can´t Be You'.
Casi tres horas de concierto para repasar toda una vida musical --con un Rober Smith más delgado y que se arrancó a bailar en más de una ocasión--, que a un servidor se le hicieron cortas. Y es que lo de vivir con una gran fan de The Cure me ha hecho saber apreciar más su música durante todos estos años para conocerlos en profundidad y no quedarme solo en sus composiciones.
domingo, 6 de noviembre de 2016
Crónica: Stay, relámpagos de psicodelia en una noche lluviosa
La lluvia que cayó el pasado viernes 4 de noviembre en Toledo no acabó de desembocar en una gran tormenta y, por suerte, el agua cesó de caer cuando Stay iban tocar en la Sala Pícaro de Toledo. Aunque ya sin lluvia, fue el grupo catalán el que se encargo de poner los relámpagos de psicodelía en este día pasado por agua.
Y así llegaron Stay a la capital regional en un mini tour sin descanso que les llevó el día anterior a Madrid y el día siguiente a Segovia para presentar 'The Mean Solar Times'. Su proyecto musical más ambicioso hasta la fecha, que hay que destacar que los primero 30 que compraron la entrada se lo llevaron a casa por el mismo precio, por lo menos en Toledo.
Y es que es ese sonido Manchester y las influencias british lo que hace que Stay sea uno de los pocos grupos que, manteniéndose fiel a sus principios, haya seguido en la cresta de la ola de la escena musical alternativa española superándose a cada paso, como es el caso de 'The Mean Solar Times' realizado gracias a un proyecto de crowdfunding que les ha llevado a colaborar con Owen Morris.
Con todo, y sabedores del salto cualitativo que ha supuesto este quinto álbum, el concierto lo abrieron con 'Dirty and Alone', una buena forma de abrir boca, que vendría seguida de dos temas antiguos como son 'Yellow Rainbows' y 'I Feel You Around', con los que la psicodelia ya irradiaba todos los rincones del Pícaro.
Así, iba a llegar uno de los platos fuertes --a lo mejor demasiado pronto-- cuando los primeros acordes de 'Smiling Faces' se dejaron escuchar, para seguir el concierto con 'Last Time'. 'Always Here' y 'You Know Is Right'. Todas ellas de este quinto álbum y todas ellas para meterse al público de lleno en el bolsillo.
Pero Stay es ya un grupo que se puede considerar veterano en esto de la música y hits de discos anteriores como 'The Change Is Coming' o 'The World Is In Your Hands' no podían faltar en el concierto. Después de estas sonó 'Pinkman', otro de los singles de 'The Mean Solar Times' --una de esas canciones del grupo en las que un tal Andy Bell ha puesto las guitarras--.
'I Don´t See Myself' iba a ser el final apoteósico perfecto antes de unos bises a los que no costó mucho convencer al grupo, y en los que versionaron a los Kninks. Una versión que no iba a ser la única del concierto, ya que antes hicieron lo propio con Buffalo Springfield.
Y así llegaron Stay a la capital regional en un mini tour sin descanso que les llevó el día anterior a Madrid y el día siguiente a Segovia para presentar 'The Mean Solar Times'. Su proyecto musical más ambicioso hasta la fecha, que hay que destacar que los primero 30 que compraron la entrada se lo llevaron a casa por el mismo precio, por lo menos en Toledo.
Y es que es ese sonido Manchester y las influencias british lo que hace que Stay sea uno de los pocos grupos que, manteniéndose fiel a sus principios, haya seguido en la cresta de la ola de la escena musical alternativa española superándose a cada paso, como es el caso de 'The Mean Solar Times' realizado gracias a un proyecto de crowdfunding que les ha llevado a colaborar con Owen Morris.
Con todo, y sabedores del salto cualitativo que ha supuesto este quinto álbum, el concierto lo abrieron con 'Dirty and Alone', una buena forma de abrir boca, que vendría seguida de dos temas antiguos como son 'Yellow Rainbows' y 'I Feel You Around', con los que la psicodelia ya irradiaba todos los rincones del Pícaro.
Así, iba a llegar uno de los platos fuertes --a lo mejor demasiado pronto-- cuando los primeros acordes de 'Smiling Faces' se dejaron escuchar, para seguir el concierto con 'Last Time'. 'Always Here' y 'You Know Is Right'. Todas ellas de este quinto álbum y todas ellas para meterse al público de lleno en el bolsillo.
Pero Stay es ya un grupo que se puede considerar veterano en esto de la música y hits de discos anteriores como 'The Change Is Coming' o 'The World Is In Your Hands' no podían faltar en el concierto. Después de estas sonó 'Pinkman', otro de los singles de 'The Mean Solar Times' --una de esas canciones del grupo en las que un tal Andy Bell ha puesto las guitarras--.
'I Don´t See Myself' iba a ser el final apoteósico perfecto antes de unos bises a los que no costó mucho convencer al grupo, y en los que versionaron a los Kninks. Una versión que no iba a ser la única del concierto, ya que antes hicieron lo propio con Buffalo Springfield.
sábado, 1 de octubre de 2016
Crónica: Viva Suecia, la épica de 'La Fuerza Mayor'
Con todo vendido en Madrid, Viva Suecia se presentaba tan solo un día antes --en el último viernes de septiembre-- en la Sala Pícaro de Toledo. Comienza así también la temporada para esta sala toledana en la que había bastante gente para ver al grupo murciano y a la Erótica del Poder, la banda de la capital regional que abrió el show.
He de reconocer que acudía con cierto escepticismo a ver a Viva Suecia y cargado de prejuicios por si no eran más que un hype de los que hay a patadas últimamente en el panorama musical español. Pero lo que vi en su concierto, añadido a una escucha posterior de los temas en casa, me han hecho darme cuenta de que no es así.
Lo primero que llama la atención de la música del grupo son las atmósferas grandilocuentes que son capaces de crear. Y ello, en un ambiente angosto como el que se da en la Sala Pícaro, lo multiplica por dos. Lo segundo que se puede apreciar es que la mano de Paco Román de Neuman se nota en la producción de 'La Fuerza Mayor', su primer disco hasta la fecha.
Muestra de toda esa épica que desarrolla el grupo llegó de la mano de temas como 'Hasta Ahora', 'La Novena Vez', 'Efe Efe' o 'El Día Después de la Trampa'. Sonando las dos últimas seguidas, lo provocando uno de los momentos más épicos del concierto. Y eso que solamente estábamos en la primera parte del mismo.
Mención aparte merecen aquellos temas de la banda que se han convertido en hits que escuchas noche sí y noche también por parte de tu DJ favorito, y que corearon todos los y las asistentes al unísono. Canciones escondidas ya bien entrado el concierto como 'Permiso o Perdón', 'Palos y Piedras', 'Bien por tí' o 'Los Años'.
Todo ello mezclado con algunas "sorpresas" como la versión de 'Vidas Cruzadas' de Quique González o el nuevo tema que el grupo estreno para la ocasión. Un concierto que me hace dar la razón a quien me dijo anoche por whatsapp que Viva Suecia no están en el mismo escalón que Izal o Supersubmarina.
He de reconocer que acudía con cierto escepticismo a ver a Viva Suecia y cargado de prejuicios por si no eran más que un hype de los que hay a patadas últimamente en el panorama musical español. Pero lo que vi en su concierto, añadido a una escucha posterior de los temas en casa, me han hecho darme cuenta de que no es así.
Lo primero que llama la atención de la música del grupo son las atmósferas grandilocuentes que son capaces de crear. Y ello, en un ambiente angosto como el que se da en la Sala Pícaro, lo multiplica por dos. Lo segundo que se puede apreciar es que la mano de Paco Román de Neuman se nota en la producción de 'La Fuerza Mayor', su primer disco hasta la fecha.
Muestra de toda esa épica que desarrolla el grupo llegó de la mano de temas como 'Hasta Ahora', 'La Novena Vez', 'Efe Efe' o 'El Día Después de la Trampa'. Sonando las dos últimas seguidas, lo provocando uno de los momentos más épicos del concierto. Y eso que solamente estábamos en la primera parte del mismo.
Mención aparte merecen aquellos temas de la banda que se han convertido en hits que escuchas noche sí y noche también por parte de tu DJ favorito, y que corearon todos los y las asistentes al unísono. Canciones escondidas ya bien entrado el concierto como 'Permiso o Perdón', 'Palos y Piedras', 'Bien por tí' o 'Los Años'.
Todo ello mezclado con algunas "sorpresas" como la versión de 'Vidas Cruzadas' de Quique González o el nuevo tema que el grupo estreno para la ocasión. Un concierto que me hace dar la razón a quien me dijo anoche por whatsapp que Viva Suecia no están en el mismo escalón que Izal o Supersubmarina.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Crónica: Black Mambas, punk rock bailable para abrir la temporada monacal
Muchas ganas había de volver a disfrutar de otra sesión musical de lo más underground que puede ofrecer Toledo de la mano de Monasterio de Cultura. En esta ocasión fue el grupo de Los Angeles Black Mambas el encargado de abrir la temporada monacal con su punk rock bailable de la Costa Oeste.
Una ocasión en la que también se estrenaba The Crowd Funding tras la remodelación hecha en verano y en la que tenemos que decir que es bastante acertado cambio de la disposición de sala, con el grupo a un fondo y no a un lado, pese al calor. Pero como el rock and roll, y la música, también es sudor, eso fue lo de menos.
Con lo que respecta a Black Mambas lo hicieron muy bien. Lo sé porque aunque empezaron un poco fríos pronto fueron capaces de que pusiera los cinco sentidos en su música, en un concierto de poco menos de una hora en el que descargaron sus temas sobre una sala más llena que en otras ocasiones para una cita de estas características, lo que siempre es un bien síntoma.
Todo ello añadido a algunos de los temas más certeros de la banda de los muchos que sonaron anoche como 'Baby I'll Give It To You', 'Mornin' Blues' o 'Wanna Get A Job In The City' hicieron el resto, junto a otras curiosidades de la noche como los bailes y los contoneos del cantante, cuyo juego de pies era hipnótico, o la camiseta de Parálisis Permanente del bajista.
Una ocasión en la que también se estrenaba The Crowd Funding tras la remodelación hecha en verano y en la que tenemos que decir que es bastante acertado cambio de la disposición de sala, con el grupo a un fondo y no a un lado, pese al calor. Pero como el rock and roll, y la música, también es sudor, eso fue lo de menos.
Con lo que respecta a Black Mambas lo hicieron muy bien. Lo sé porque aunque empezaron un poco fríos pronto fueron capaces de que pusiera los cinco sentidos en su música, en un concierto de poco menos de una hora en el que descargaron sus temas sobre una sala más llena que en otras ocasiones para una cita de estas características, lo que siempre es un bien síntoma.
Todo ello añadido a algunos de los temas más certeros de la banda de los muchos que sonaron anoche como 'Baby I'll Give It To You', 'Mornin' Blues' o 'Wanna Get A Job In The City' hicieron el resto, junto a otras curiosidades de la noche como los bailes y los contoneos del cantante, cuyo juego de pies era hipnótico, o la camiseta de Parálisis Permanente del bajista.
viernes, 6 de mayo de 2016
Crónica: Muse en Madrid, los drones que no te puedes perder aunque haga años que te olvidaras del grupo
Desde hace bastante tiempo que Muse habían dejado de interesarme, creo que desde 'Black Hole & Relebelations' les perdí la pista e incluso hace unos meses les incluí en una entrada bajo el nombre
'Grupos que han dejado de interesarte y no llegarán nunca a ser tan buenos como en sus inicios'. Pero por casualidades del destino he podido verles en directo con sus 'Drones' y en esa plataforma de 360 grados, algo a lo que no puedes decir que no.
Y la verdad es que impresiona llegar al Palacio de Los Deportes de Madrid y ver la plataforma montada en el centro del escenario con miles de personas alrededor ansiando ver a Matt Bellamy y los suyos, algo con lo que se te dispara la adrenalina y las ganas de escuchar música aunque no seas un fan absoluto de la banda, incluso aunque haga tiempo que no les oigas.
Así que no es de extrañar que nada más escuchar los primeros acordes de 'Psycho', uno de los singles de su último disco, precedido de los mencionados drones volando por encima del público, te levantes como un resorte de la silla emocionado para ver bien lo que está pasando y no perder detalle de un Bellamy que aún con el dedo gordo del pie roto no paró de dar brincos y de moverse durante todo el concierto.
Un show que siguió con 'Reapers' y ya después con 'Plug In Baby', temazo de 'Origin Of Symetry' que vino pronto tal vez porque el grupo era consciente de la necesidad de que un hit de antaño apareciera lo antes posible. Y la verdad es que el público lo agradeció, bailó y disfrutó, siendo suficiente para la banda como para meterse al Palacio de los Deportes en el bolsillo.
A partir de ahí puedes criticar mucho sus últimos discos, como es mi caso, y te va a dar igual eso o que Bellamy imite cada vez más a Freddy Mercury con sus posturas y florituras con la voz o que salga de una plataforma elevadora cada vez que interpreta una canción al piano, porque el alarde musical de este chico y de quienes le acompañan es digno de ser visto.
Así que dejando a un lado la grandilocuencia y el exceso de los temas de 'Drones' --del que la verdad destacó y mucho 'Mercy', además de los citados, con la aparición del confeti en el escenario en uno de esos momento mágicos para un concierto--, son los clásicos que han hecho grande al grupo los que hicieron que el concierto fuera grande.
Nostalgia de mi época en la universidad fue entonces lo que sentí con 'Supermassive Black Hole', 'Starligth', 'Apocalypse Please', 'New Born', 'Hysteria' o 'Time Is Running Out'. Muy disfrutables fuera de este círculo también fueron 'Uprising' y 'Mandes'. con ese bajo hecho expresamente para esta canción, en un concierto para no perderse aunque hace años que te olvidaras de Muse.
'Grupos que han dejado de interesarte y no llegarán nunca a ser tan buenos como en sus inicios'. Pero por casualidades del destino he podido verles en directo con sus 'Drones' y en esa plataforma de 360 grados, algo a lo que no puedes decir que no.
Y la verdad es que impresiona llegar al Palacio de Los Deportes de Madrid y ver la plataforma montada en el centro del escenario con miles de personas alrededor ansiando ver a Matt Bellamy y los suyos, algo con lo que se te dispara la adrenalina y las ganas de escuchar música aunque no seas un fan absoluto de la banda, incluso aunque haga tiempo que no les oigas.
Así que no es de extrañar que nada más escuchar los primeros acordes de 'Psycho', uno de los singles de su último disco, precedido de los mencionados drones volando por encima del público, te levantes como un resorte de la silla emocionado para ver bien lo que está pasando y no perder detalle de un Bellamy que aún con el dedo gordo del pie roto no paró de dar brincos y de moverse durante todo el concierto.
Un show que siguió con 'Reapers' y ya después con 'Plug In Baby', temazo de 'Origin Of Symetry' que vino pronto tal vez porque el grupo era consciente de la necesidad de que un hit de antaño apareciera lo antes posible. Y la verdad es que el público lo agradeció, bailó y disfrutó, siendo suficiente para la banda como para meterse al Palacio de los Deportes en el bolsillo.
A partir de ahí puedes criticar mucho sus últimos discos, como es mi caso, y te va a dar igual eso o que Bellamy imite cada vez más a Freddy Mercury con sus posturas y florituras con la voz o que salga de una plataforma elevadora cada vez que interpreta una canción al piano, porque el alarde musical de este chico y de quienes le acompañan es digno de ser visto.
Así que dejando a un lado la grandilocuencia y el exceso de los temas de 'Drones' --del que la verdad destacó y mucho 'Mercy', además de los citados, con la aparición del confeti en el escenario en uno de esos momento mágicos para un concierto--, son los clásicos que han hecho grande al grupo los que hicieron que el concierto fuera grande.
Nostalgia de mi época en la universidad fue entonces lo que sentí con 'Supermassive Black Hole', 'Starligth', 'Apocalypse Please', 'New Born', 'Hysteria' o 'Time Is Running Out'. Muy disfrutables fuera de este círculo también fueron 'Uprising' y 'Mandes'. con ese bajo hecho expresamente para esta canción, en un concierto para no perderse aunque hace años que te olvidaras de Muse.
lunes, 2 de mayo de 2016
Crónica: Spirit Valley + Black Bass en la vispera del Valle en Toledo
Este sábado 30 de abril, víspera de la Romería del Valle en Toledo, la ciudad demostró una vez más que más allá de las tradiciones anuales y al margen de la oficialidad cultural más rancia, contiene un germen underground y que la música en directo es de nuevo el hilo conductor que poco a poco va sacando la cabeza.
Dos son las citas musicales programadas en la capital regional para este día tan toledano con Xoel López de nuevo el Círculo del Arte y el doble concierto Spirit Valley + Black Bass en The Crowd Funding. Como quiera que al primero ya le hemos visto bastantes veces por aquí, la segunda opción se hacía mucho más apetecible y barata a la vez.
Fiesta presentación del Azkena Rock en la ciudad, la noche la abrieron Black Bass para presentar su recientísimo 'Blackbasstlevania'. Las baladas no son los suyo pero si el ruido atronador de un bajo y una batería en unas canciones que en ningún caso superan los tres minutos de duración y que si se descuidan llegaron a retumbar en el Valle.
Pese a las baquetas voladoras que estuvieron a punto de agotarse, destacaron temas de este 'Blackbasstlevania' como 'Informe Misterio' que, además, abre el álbum; 'Muertos', con sus estribillos o 'Tu Interior' con un potentísimo inicio en esa línea de bajo que por lo menos a mí me recuerda a 'Spin the Black Circle' de Pearl Jam.
Dos son las citas musicales programadas en la capital regional para este día tan toledano con Xoel López de nuevo el Círculo del Arte y el doble concierto Spirit Valley + Black Bass en The Crowd Funding. Como quiera que al primero ya le hemos visto bastantes veces por aquí, la segunda opción se hacía mucho más apetecible y barata a la vez.
Fiesta presentación del Azkena Rock en la ciudad, la noche la abrieron Black Bass para presentar su recientísimo 'Blackbasstlevania'. Las baladas no son los suyo pero si el ruido atronador de un bajo y una batería en unas canciones que en ningún caso superan los tres minutos de duración y que si se descuidan llegaron a retumbar en el Valle.
Pese a las baquetas voladoras que estuvieron a punto de agotarse, destacaron temas de este 'Blackbasstlevania' como 'Informe Misterio' que, además, abre el álbum; 'Muertos', con sus estribillos o 'Tu Interior' con un potentísimo inicio en esa línea de bajo que por lo menos a mí me recuerda a 'Spin the Black Circle' de Pearl Jam.
Tras perder parte de los tímpanos con Black Bass, fue el turno para Spirit Valley cuyo rock psicodélico y hetéreo nos introdujo por momentos en una 'road movie' por las interminables autopistas de Estado Unidos. Así, no es de extrañar que a estos australianos afincados en Holanda les guste la carretera y se hayan recorrido media Europa en caravana desde los Países Bajos para actuar en España.
Con una voz desgarradora al estilo de Nick Cave y Tom Waits, las guitarras ensoñadoras de The War On Drugs, una buena dosis de psicoldelía y una contundente batería, este dúo hizo que nuestras bocas no pudieran cerrarse durante todo el concierto, en el que temas como 'Moonrocks', 'Nightsharks', 'To Hot For Heaven', 'Victory' o 'Rattlesnake' dieron buena cuenta de ello.
Todo ello dentro de 'Give Trance a Chance', el disco que Spirit Valley --dos tipos rudos de las antípodas y muy simpáticos que probablemente deberían ser estrellas en esto de la música si es que alguna vez se hace justicia en este mundillo-- vinieron a presentar a Toledo en la víspera del Valle, aunque ellos no supieran ni qué es eso.
lunes, 18 de abril de 2016
Crónica: 100 programas de Música Envenenada, radio y música en directo por el mismo precio
El pasado sábado de este fin de semana que acabamos de dejar atrás Toledo, como veníamos avisando, tristemente no podía celebrar el Record Store Day por falta de tiendas de música en la ciudad. Pero eso no supuso un problema para que la música estuviera presente en la ciudad a cargo de dos programas musicales de la radio libre toledana que celebraran senda efemérides.
La primera de ellas tenía lugar por la mañana gracias a Rutas Enemigas que celebró cuatro años de existencia con los directos de Moonshiners, Alias y The Lujamen Brothers en The Crowdfunding. Una pena no poder asistir por asuntos laborales de este Caleidoscospio, aunque hemos visto por ahí que fue todo un éxito, algo de los que nos alegramos de verdad.
Ya por la noche, fue el programa de Onda Polígono Música Envenenada el que se encargó de que la fiesta de la música siguiera en la ciudad con un programa, el número 100, grabado en vivo para la ocasión y que contó con todos los ingredientes habituales de sus emisiones de los lunes, que vieron vitaminas por el concierto posterior de Lecciones de Vuelo y una sesión a cargo de Say Yes Dj y Envenenadub.
El lado radiofónico empezó muy electrónico con M83 y un debate con sentimientos encontrados de su último trabajo 'Junk', pasando por las experiencias de los colaboradores del programa en el concierto de Lust For You, DIIV y Sky Ferreira o las recomendaciones de bandas como My Expansive Awareness desde Zaragoza o los australianos The Belligerents, uno de los descubrimientos de la noche para el que escribe.
La radio dio paso al concierto de Lecciones de Vuelo, joven grupo madrileño a punto de publicar su segunda larga duración y que podemos afirmar que recogen la herencia de lo más granado del indie español de los últimos 15 años, con reminiscencias que van desde La Habitación Roja, Ellos o La Buena Vida, pasando por un toque a Los Planetas en las guitarras.
Melodías bonitas, pegadizas y bailabales interpretadas a dúo entre una voz femenina y masculina muy bien sincronizadas y distorsiones con las que la Sala Pícaro comenzó a llenarse de gente preparada para lo que vía después, en una sesión de música que yo ya dejé casi por todo lo alto a la una de la mañana con 'Mi Fábrica de Baile' de Joe Crepúsculo.
La primera de ellas tenía lugar por la mañana gracias a Rutas Enemigas que celebró cuatro años de existencia con los directos de Moonshiners, Alias y The Lujamen Brothers en The Crowdfunding. Una pena no poder asistir por asuntos laborales de este Caleidoscospio, aunque hemos visto por ahí que fue todo un éxito, algo de los que nos alegramos de verdad.
Ya por la noche, fue el programa de Onda Polígono Música Envenenada el que se encargó de que la fiesta de la música siguiera en la ciudad con un programa, el número 100, grabado en vivo para la ocasión y que contó con todos los ingredientes habituales de sus emisiones de los lunes, que vieron vitaminas por el concierto posterior de Lecciones de Vuelo y una sesión a cargo de Say Yes Dj y Envenenadub.
El lado radiofónico empezó muy electrónico con M83 y un debate con sentimientos encontrados de su último trabajo 'Junk', pasando por las experiencias de los colaboradores del programa en el concierto de Lust For You, DIIV y Sky Ferreira o las recomendaciones de bandas como My Expansive Awareness desde Zaragoza o los australianos The Belligerents, uno de los descubrimientos de la noche para el que escribe.
La radio dio paso al concierto de Lecciones de Vuelo, joven grupo madrileño a punto de publicar su segunda larga duración y que podemos afirmar que recogen la herencia de lo más granado del indie español de los últimos 15 años, con reminiscencias que van desde La Habitación Roja, Ellos o La Buena Vida, pasando por un toque a Los Planetas en las guitarras.
Melodías bonitas, pegadizas y bailabales interpretadas a dúo entre una voz femenina y masculina muy bien sincronizadas y distorsiones con las que la Sala Pícaro comenzó a llenarse de gente preparada para lo que vía después, en una sesión de música que yo ya dejé casi por todo lo alto a la una de la mañana con 'Mi Fábrica de Baile' de Joe Crepúsculo.
sábado, 9 de enero de 2016
Crónica: King Jartur & His Lords presentan 'Ah de la Almena!!' en Toledo, desparrame para bailar y quemar el roscón de reyes
Los toledanos King Jartur & His Lords presentaban este viernes en la sala Los Clásicos de la capital regional su primer LP 'Ah de la Almena!!'. Jugando en casa, el grupo ofreció diversión y desparrame con la posibilidad de quemar el roscón de reyes y los kilos ganados durante esta dura Navidad.
Oportunidades para ello no faltaron y con la arengas a los presentes para bailar como malditos (y cabrones), el grupo --ataviado como es habitual con motivos medievales-- pulsó el botón con el que son capaces de teletransportar al personal a California Beach para volver a coger unas olas, esta vez en pleno y crudo invierno en la ciudad de Toledo.
Aunque ya sabemos que al público toledano nos cuesta entrar en faena, al final acabó pasando por el aro. Para lo que ayudaron, y mucho, esos ritmos surf, sixties y el rock and roll al que nos tiene acostumbrados el grupo, los balones de playa, la "rivalidad" entre el Cambrón y El Greco o los coros compartidos con el respetable.
Con todo, este viernes resonaron con mucha fuerza las canciones más destacadas de este nuevo LP como la instrumental 'Thalula Does The Hula' que, si la memoria no me falla, fue la introducción perfecta de lo que estaba por llegar y que alcanzó su punto álgido con el tema 'Ah de la Almena!!', los revolcones por el suelo y los miembros de la banda en las alturas o entre el público.
También destacaron temas como 'Hotrod Hullaballoo', con ese punteo inicial que la hace reconocible a kilómetros o 'Tentacled Octupus Man', en un concierto que se hizo corto pese a los bises. No hubiera importado que se alargase un poco más aunque hubiera peligro de sopoilers de la última película de La Guerra de las Galaxias o de que me estallaran los tímpanos porque no sé a vosotros pero a mí todavía me pintan los oídos.
Oportunidades para ello no faltaron y con la arengas a los presentes para bailar como malditos (y cabrones), el grupo --ataviado como es habitual con motivos medievales-- pulsó el botón con el que son capaces de teletransportar al personal a California Beach para volver a coger unas olas, esta vez en pleno y crudo invierno en la ciudad de Toledo.
Aunque ya sabemos que al público toledano nos cuesta entrar en faena, al final acabó pasando por el aro. Para lo que ayudaron, y mucho, esos ritmos surf, sixties y el rock and roll al que nos tiene acostumbrados el grupo, los balones de playa, la "rivalidad" entre el Cambrón y El Greco o los coros compartidos con el respetable.
Con todo, este viernes resonaron con mucha fuerza las canciones más destacadas de este nuevo LP como la instrumental 'Thalula Does The Hula' que, si la memoria no me falla, fue la introducción perfecta de lo que estaba por llegar y que alcanzó su punto álgido con el tema 'Ah de la Almena!!', los revolcones por el suelo y los miembros de la banda en las alturas o entre el público.
También destacaron temas como 'Hotrod Hullaballoo', con ese punteo inicial que la hace reconocible a kilómetros o 'Tentacled Octupus Man', en un concierto que se hizo corto pese a los bises. No hubiera importado que se alargase un poco más aunque hubiera peligro de sopoilers de la última película de La Guerra de las Galaxias o de que me estallaran los tímpanos porque no sé a vosotros pero a mí todavía me pintan los oídos.
martes, 24 de noviembre de 2015
Crónica: Beach House en Madrid, alegría emocional contra la primera olade frío del año
Durante el fin de semana en el que caía sobre la Península la primera ola de frío del año, que teñía el sol y el cielo de un gris y un tormento solo comparable a los paisajes y retratos dibujados por Munch, solo Beach House podían traernos una gran alegría e intensidad emocional con el concierto que dieron este domingo en La Riviera de Madrid.
Las vibraciones sonoras de los de Baltimore actuaron como el conductor ideal en el que poder resguardarse y encontrar refugio. Eso sí, siempre y cuando el murmullo de la gente a la que no le interesaba el concierto permitiera disfrutar de un espectáculo digno de considerarse arte.
Pero la atractiva y seductora voz de Victoria Legrand y las guitarras distorsionadas de Alex Scally iban a estar muy por encima de todo ello en las casi dos horas de concierto en el que presentaron sus dos últimos discos; 'Depression Cherry' y 'Thank You Luky Stars'.
Precisamente, tras las tinieblas y la penumbra rota solo por un hilo de luz, el concierto comenzó con 'Levitation', uno de los temas más destacados de la "depresión cereza", al que siguió una muy tempranera 'Walk In The Park', que algunos esperábamos mucho más entrado el concierto, incluso en los bises.
Con 'PPP' y 'All Your Yeahs', Beach House volvía a lo más reciente de su repertorio, que continuó con temas como 'Space Song' o la grandísima y contundente 'One Thing', mientras el ambiente se teñía de terciopelo y colores verdosos.
Todo ello hasta que el decorado del escenario apareció estrellado con los primeros acordes de 'Wishes', que levantaron un grandísimo y emocionado aplauso de los allí presentes, en un concierto en el que minutos más tarde también fue posible morir de amor con 'Myth'.
Así, casi en un suspiro y entre recuerdos a las víctimas de París, las dedicatorias a las mujeres, la cerveza, el tequila y otras canciones de sus primeros discos, las casi dos horas de conciertos e iban quedar para siempre en las retinas con el final apoteósico que supuso 'Irene', donde el telonero Dusting Wong se unió al grupo.
Un telonero, por cierto, a tener muy en cuenta y un gran descubrimiento pues muy pocas veces se puede ver a alguien que haga lo que hacen Explosions In The Sky en solitario y con una sola guitarra.
domingo, 15 de noviembre de 2015
Crónica: Belako, que nunca pare la música
Es difícil escribir la crónica de un concierto que estaba teniendo lugar al mismo tiempo que, a más de 1.000 kilómetros de distancia, se producía una masacre en otro en París con casi 100 muertos que estaban disfrutando de la música. Quizá por eso he tardado algo más de lo habitual en escribir esto, quizá por eso ahora más que nunca no quiero que la música pare nunca.
Belako tocaban el pasado viernes en la Sala Pícaro de Toledo. El grupo está a punto de sacar disco nuevo, pero en este concierto solo nos iban dejar escuchar dos de esos nuevos temas, incluyendo 'Track Sei', la canción que sirve de adelanto para su segundo trabajo llamado 'Hamen'.
He de confesar que me he enganchado a este grupo hace poco y que 'Track Sei' ha sido la principal razón para ello. Así que cuando llegó el turno de esta canción --hacia la mitad del concierto-- no pude mas que esbozar una gran sonrisa porque creo que de seguir por esta línea 'Hamen' será uno de los mejores discos nacionales del año que viene, sin duda.
Pero es que 'Eurie', el disco del que sonaron la mayor parte de temas, tampoco tiene desperdicio y lo hits extraídosde éste, empezando por el single 'Sea Of Confusion', llenaron el Pícaro de una energía juvenil que muy rápido se contagió todo el público y que alcanzó su punto álgido en 'Haunted House', un tema en el que la desgarrada voz de Cris parece casi romperse cuando llegan los momentos de mayor intensidad.
Encasillados dentro del post-punk y aunque su música bebe de ello, son muchos los registros y estilos musicales que dejan patente en vivo y muestra de ello fue 'Mum', una canción extraída del EP que publicaron en 2014 'Bele Beltzak Baino Ez', y con la que nos pusieron a todos a bailar, al igual que con 'Eurie' que, si no me equivoco, llenaron de sintetizadores para acabar por todo lo alto.
Pero es que estos chocos también saben ponerse duros y más guitarreros como fue el caso de 'Eat Me!' y 'Vandalism', o demostrar que el indie español no ha hecho más que evolucionar y que las bandas han aprendido a tocar durante todos estos años. Así, no era nada raro veral guitarrista tocar los teclados o a la bajista hacer lo mismo y a todos ellos cantar. Solo faltaba que le batería hubiera cogido en alguna canción la guitarra.
En definitiva, un concierto que no dio ni un segundo de tregua, aunque lo intentaron en 'Molly And Pete' y que, tras el shock que supuso al final saber que decenas de personas habían muerto en un atentado terrorista, muchas de ellas en una sala de conciertos, debe servirnos para decir más alto que nunca que la música debe prevalecer.
Belako tocaban el pasado viernes en la Sala Pícaro de Toledo. El grupo está a punto de sacar disco nuevo, pero en este concierto solo nos iban dejar escuchar dos de esos nuevos temas, incluyendo 'Track Sei', la canción que sirve de adelanto para su segundo trabajo llamado 'Hamen'.
He de confesar que me he enganchado a este grupo hace poco y que 'Track Sei' ha sido la principal razón para ello. Así que cuando llegó el turno de esta canción --hacia la mitad del concierto-- no pude mas que esbozar una gran sonrisa porque creo que de seguir por esta línea 'Hamen' será uno de los mejores discos nacionales del año que viene, sin duda.
Pero es que 'Eurie', el disco del que sonaron la mayor parte de temas, tampoco tiene desperdicio y lo hits extraídosde éste, empezando por el single 'Sea Of Confusion', llenaron el Pícaro de una energía juvenil que muy rápido se contagió todo el público y que alcanzó su punto álgido en 'Haunted House', un tema en el que la desgarrada voz de Cris parece casi romperse cuando llegan los momentos de mayor intensidad.
Encasillados dentro del post-punk y aunque su música bebe de ello, son muchos los registros y estilos musicales que dejan patente en vivo y muestra de ello fue 'Mum', una canción extraída del EP que publicaron en 2014 'Bele Beltzak Baino Ez', y con la que nos pusieron a todos a bailar, al igual que con 'Eurie' que, si no me equivoco, llenaron de sintetizadores para acabar por todo lo alto.
Pero es que estos chocos también saben ponerse duros y más guitarreros como fue el caso de 'Eat Me!' y 'Vandalism', o demostrar que el indie español no ha hecho más que evolucionar y que las bandas han aprendido a tocar durante todos estos años. Así, no era nada raro veral guitarrista tocar los teclados o a la bajista hacer lo mismo y a todos ellos cantar. Solo faltaba que le batería hubiera cogido en alguna canción la guitarra.
En definitiva, un concierto que no dio ni un segundo de tregua, aunque lo intentaron en 'Molly And Pete' y que, tras el shock que supuso al final saber que decenas de personas habían muerto en un atentado terrorista, muchas de ellas en una sala de conciertos, debe servirnos para decir más alto que nunca que la música debe prevalecer.
viernes, 24 de abril de 2015
Crónica: El Columpio Asesino destila potencia a raudales en Toledo
El Columpio Asesino volvía a Toledo por segunda vez este jueves para presentar su último disco 'Ballenas Muertas de San Sebastián', que quizá es muy crudo y difícil de digerir por lo que de conceptual tiene pero que en directo destila potencia a raudales arropado por los grandes éxitos de los anteriores trabajos de la banda.
Como habían prometido en alguna que otra entrevista previa, el concierto se iba a estructurar en una primera parte con las canciones de este último disco seguida de un 'set list' con el cancionero viejo de la banda. Así que pasadas las 21.30 horas y tras una tenue columna de humo El Columpio Asesino salió al escenario del Círculo de Arte para empezar sin contemplaciones con 'Babel'.
Una intensidad que se iba a mantener en suspenso después la terna que representaron 'Susúrrame', 'Escalofrío' y 'La Lombriz en el Cuello', tras las que, ensimismados por el canto de sirena Cristina Martínez en 'A la Espalda del Mar', llegamos a la gran 'Ballenas Muertas de San Sebastián'. Un punto de no retorno en el que los de Pamplona ya tenían metidos en el bolsillo al público toledano, esta vez númeroso y entregado.
Como habían prometido en alguna que otra entrevista previa, el concierto se iba a estructurar en una primera parte con las canciones de este último disco seguida de un 'set list' con el cancionero viejo de la banda. Así que pasadas las 21.30 horas y tras una tenue columna de humo El Columpio Asesino salió al escenario del Círculo de Arte para empezar sin contemplaciones con 'Babel'.
Una intensidad que se iba a mantener en suspenso después la terna que representaron 'Susúrrame', 'Escalofrío' y 'La Lombriz en el Cuello', tras las que, ensimismados por el canto de sirena Cristina Martínez en 'A la Espalda del Mar', llegamos a la gran 'Ballenas Muertas de San Sebastián'. Un punto de no retorno en el que los de Pamplona ya tenían metidos en el bolsillo al público toledano, esta vez númeroso y entregado.
Hasta aquí una primera parte del concierto que continúo con el ya anunciado cancionero viejo y en la que el amor que El Columpio Asesino por grupos como Pixies se iba a empezar a notar con 'Your Man Is Dead', a la que Albaro Arizaleta se iba a encargar de dar este toque de surrealismo con su berridos mientras aporreaba la batería.
La capa de humo se había espesado con el paso de los minutos y al fondo del escenario era casi imperceptible la silueta de su hermano Raúl Arizaleta, pero lo que se veía con total nitidez era la figura desgarbada de Daniel Ulecia, que a golpe de bajo en 'Edad Legal' iba adelantar la locura que se desataría minutos más tarde cuando el grupo interpretó seguidas 'Diamantes', 'Perlas' y 'Toro'.
Aquí la banda se bajó del escenario dejando al personal en todo lo alto para volver luego con los bises en los que no podían faltar 'La Marca en nuestra frente es la de Caín' y 'Floto', en la que algunos creímos estar escuchando a los mismos Joy Division en las primeras notas. Todo ello para concluir con 'Vamos', que volvió a suponer una explosión de locura.
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domingo, 5 de abril de 2015
Crónica: Univers + Mujeres en Toledo, de flotar en el espacio a caer al subsuelo en pocos segundos
Univers y Mujeres culminaban este sábado una gira conjunta por el país nada más y nada menos que en Toledo. De la mano del Monasterio de Cultura, los dos grupos catalanes, junto con los toledanos Phantom Crest, hicieron que en la capital regional, con la Semana Santa dando sus últimos coletazos, se pudiera pasar de flotar en el espacio a bajar a lo más profundo del subsuelo en pocos segundos.
Con escasa afluencia de público como es habitual últimamente en la capital regional y después de que apareciera la dichosa fender que jugó unos cuantos minutos al escondite, Univers comenzaban el concierto tras probar sonido --aunque ingenuos de nosotros creímos que ya habían empezado-- si no me equivoco con 'Desert', una canción extraída de su EP 'La Pedregada', suficiente para enganchar desde el primer momento.
Una vez que picamos el anzuelo, el pop ruidoso que la banda dice llevar a cabo inundó enseguida todas las esquinas de The Crowd Funding y así es como comenzó el ascenso que nos hizo flotar en el espacio por momentos con ese toque tan shoegazer y esas melodías tan de los 90 que sonaron en hits como 'Heather', 'Minerals', 'Estatua en Moviment' o 'Paral-lel', todos ellos del primer disco de la banda, 'L'Estat Natural'.
Un gran concierto que se hizo corto. Tras un breve descanso y con los pies ya en el suelo, llegarían al escenario y con las guitarras muy afiladas los 'Muejres'. Aunque hubo poco cambio porque dos de sus miembros son de Univers, el sonido fue muy distinto, con el punk y el garage adueñándose ahora de la sala y adentrando al personal en las profundidades del subsuelo toledano.
Con su tercer disco --'Marathon'-- debajo del brazo, los catalanes no dieron un segundo de respiro y sonaron como un trallazo temas como 'Lose control', 'On & On', así como los guitarrazos y las melodías de canciones de sus dos anteriores discos. Pero si hubo un momento destacable en el concierto de 'Mujeres' fue cuando interpretaron 'Salvaje', tema marca de la casa y ya un clásico en sus conciertos que termino de enterrarnos del todo.
Acompañaron a los catalanes los toledanos Phantom Crest que presentaban nueva formación para la ocasión. Con un sonido muy crudo y gran herencia grunge, el ruido continuó inundando la sala para regocijo de los 'groupies' de la banda, que se atrevió a incluir en su repertorio, y si la memoria no me falla, una versión rock de 'Te estoy amando locamente' de Las Grecas.
Con escasa afluencia de público como es habitual últimamente en la capital regional y después de que apareciera la dichosa fender que jugó unos cuantos minutos al escondite, Univers comenzaban el concierto tras probar sonido --aunque ingenuos de nosotros creímos que ya habían empezado-- si no me equivoco con 'Desert', una canción extraída de su EP 'La Pedregada', suficiente para enganchar desde el primer momento.
Una vez que picamos el anzuelo, el pop ruidoso que la banda dice llevar a cabo inundó enseguida todas las esquinas de The Crowd Funding y así es como comenzó el ascenso que nos hizo flotar en el espacio por momentos con ese toque tan shoegazer y esas melodías tan de los 90 que sonaron en hits como 'Heather', 'Minerals', 'Estatua en Moviment' o 'Paral-lel', todos ellos del primer disco de la banda, 'L'Estat Natural'.
Un gran concierto que se hizo corto. Tras un breve descanso y con los pies ya en el suelo, llegarían al escenario y con las guitarras muy afiladas los 'Muejres'. Aunque hubo poco cambio porque dos de sus miembros son de Univers, el sonido fue muy distinto, con el punk y el garage adueñándose ahora de la sala y adentrando al personal en las profundidades del subsuelo toledano.
Con su tercer disco --'Marathon'-- debajo del brazo, los catalanes no dieron un segundo de respiro y sonaron como un trallazo temas como 'Lose control', 'On & On', así como los guitarrazos y las melodías de canciones de sus dos anteriores discos. Pero si hubo un momento destacable en el concierto de 'Mujeres' fue cuando interpretaron 'Salvaje', tema marca de la casa y ya un clásico en sus conciertos que termino de enterrarnos del todo.
Acompañaron a los catalanes los toledanos Phantom Crest que presentaban nueva formación para la ocasión. Con un sonido muy crudo y gran herencia grunge, el ruido continuó inundando la sala para regocijo de los 'groupies' de la banda, que se atrevió a incluir en su repertorio, y si la memoria no me falla, una versión rock de 'Te estoy amando locamente' de Las Grecas.
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domingo, 29 de marzo de 2015
Crónica: El particular Viernes de Dolores de Trajano! en Toledo
Este viernes comenzaba en Toledo, como en toda España, la Semana Santa. Aunque ya sabemos lo peculiar de esta celebración en la capital regional por su arraigo religioso, en la ciudad también había otros planes de los que disfrutar, como el concierto que Trajano! ofrecieron en la Sala Pícaro, en lo que fue su particular Viernes de Dolores.
Y no me refiero con ello a que el concierto fuera un desastre, todo lo contrario. Sino al escaso público toledano que acudió a ver a una banda emergente que ha grabado su primer disco de debut nada más ni nada menos que en Nueva York y que pueden ser una de las promesas de indie nacional.
"Trajano! pasaron por nuestra sala con un gran directo, una pena que solo unos pocos pudimos disfrutarlo", lamentaban desde el Facebook del Pícaro, preguntándose qué pasa con el público. Yo me preguntaría también por la imagen que se llevan las bandas de fuera que actúan en la ciudad.
Pero vamos a lo musical, que es lo que interesa. Trajano! ofrecieron un gran directo desfilando por la sala toledana con sus guitarras post-punk, la oscura voz de su cantante, una pegadiza y potente línea bajo --inevitable comparar al intérprete del mismo con Paul Draper de Mansun-- y, en definitiva, esas atmósferas oscurecidas tan propicias, dicho sea de paso, de Semana Santa y de un Viernes de Dolores.
Así, fue inevitable que en medio de la intro con la que le grupo iniciaba su concierto, a la que siguió 'Discopatía', los pocos que allí estábamos rompiéramos nuestro pudor para bajar a ver al grupo justo en frente de ellos, como si de un pase exclusivo se tratase. Pero es que fue la música la que rompió la vergüenza inicial, aunque no nos arrancamos a bailar más como su cantante hubiese querido.
El grupo mantuvo en todo momento la intensidad --menos cuando alguno de sus miembros paró para ir al servicio, aunque la ocasión lo permitía-- . Así, especialmente brillantes fueron momentos como la interpretación de 'Las nieves del Kilimanjaro' o de 'El último hombre del mundo'.
También para el recuerdo quedan canciones como 'Carrie', 'Sánscrito' o la enigmática 'Terror en el Planetario' gracias a esa línea de conducción que supone el bajo a lo Peter Hook. También fueron destacables la muy bailable, aunque no en esta ocasión, '155', la gran epopeya que supone 'Elegía' o 'Iker Jiménez', que puso fin al concierto.
"Cuando seáis famosos recordaremos que tocasteis ante 14 personas en Toledo" o "Han tocado muy bien y son muy buenos, pero en Toledo ya se sabe...", son alguno de los comentarios postconcierto que escucharon por El Pícaro, sala por delante de la cual pasó, muy propicio para la ocasión, la procesión con la imagen de 'Nuestra Señora de la Soledad' después del concierto.
Casualidad o no, el teclísta del grupo, junto algunos miembros más de Trajano!, disfrutó encantado de la procesión, o al menos eso dijo. Esperemos que por lo menos se lleven un buen recuerdo de Toledo porque nosotros nos acordaremos siempre de esta actuación como algo especial dado como se desarrolló.
Y no me refiero con ello a que el concierto fuera un desastre, todo lo contrario. Sino al escaso público toledano que acudió a ver a una banda emergente que ha grabado su primer disco de debut nada más ni nada menos que en Nueva York y que pueden ser una de las promesas de indie nacional.
"Trajano! pasaron por nuestra sala con un gran directo, una pena que solo unos pocos pudimos disfrutarlo", lamentaban desde el Facebook del Pícaro, preguntándose qué pasa con el público. Yo me preguntaría también por la imagen que se llevan las bandas de fuera que actúan en la ciudad.
Pero vamos a lo musical, que es lo que interesa. Trajano! ofrecieron un gran directo desfilando por la sala toledana con sus guitarras post-punk, la oscura voz de su cantante, una pegadiza y potente línea bajo --inevitable comparar al intérprete del mismo con Paul Draper de Mansun-- y, en definitiva, esas atmósferas oscurecidas tan propicias, dicho sea de paso, de Semana Santa y de un Viernes de Dolores.
Así, fue inevitable que en medio de la intro con la que le grupo iniciaba su concierto, a la que siguió 'Discopatía', los pocos que allí estábamos rompiéramos nuestro pudor para bajar a ver al grupo justo en frente de ellos, como si de un pase exclusivo se tratase. Pero es que fue la música la que rompió la vergüenza inicial, aunque no nos arrancamos a bailar más como su cantante hubiese querido.
El grupo mantuvo en todo momento la intensidad --menos cuando alguno de sus miembros paró para ir al servicio, aunque la ocasión lo permitía-- . Así, especialmente brillantes fueron momentos como la interpretación de 'Las nieves del Kilimanjaro' o de 'El último hombre del mundo'.
También para el recuerdo quedan canciones como 'Carrie', 'Sánscrito' o la enigmática 'Terror en el Planetario' gracias a esa línea de conducción que supone el bajo a lo Peter Hook. También fueron destacables la muy bailable, aunque no en esta ocasión, '155', la gran epopeya que supone 'Elegía' o 'Iker Jiménez', que puso fin al concierto.
"Cuando seáis famosos recordaremos que tocasteis ante 14 personas en Toledo" o "Han tocado muy bien y son muy buenos, pero en Toledo ya se sabe...", son alguno de los comentarios postconcierto que escucharon por El Pícaro, sala por delante de la cual pasó, muy propicio para la ocasión, la procesión con la imagen de 'Nuestra Señora de la Soledad' después del concierto.
Casualidad o no, el teclísta del grupo, junto algunos miembros más de Trajano!, disfrutó encantado de la procesión, o al menos eso dijo. Esperemos que por lo menos se lleven un buen recuerdo de Toledo porque nosotros nos acordaremos siempre de esta actuación como algo especial dado como se desarrolló.
martes, 3 de marzo de 2015
Crónica: Sesión de folk-pop y rock con Kenedy y Maiora Tibi
El pasado fin de semana de conciertos en Toledo concluía en la Sala Pícaro con Kenedy y Maiora Tibi el sábado. Está bien que una ciudad como esta uno pueda gastarse solamente diez euros, aunque solo se lo pueda permitir de vez en cuando, para ver el viernes a Ed Wood Lovers y Marciano Total y el sábado a los ya mencionados grupos y disfrutar de algo de música en directo.
Abrió la noche la banda sevillana Kenedy en un set acústico para esta ocasión protagonizado por su cantante Iñigo Laspiur. Poco a poco fue desgranando canciones de su último disco 'Guts' que brillaron con gran intensidad en momentos como 'Two'. También destaco la interpretación de 'Some Tales' del EP del grupo llamado 2013.
Música pop-folk con un toque de rock meloso que les emparenta con U2 en una ocasiones o, por decir alguien más cercano, Mumford & Sosns. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que quedaron ganas de ver a la banda al completo para poder disfrutar de lo que parece, con una escucha rápida de su discografía, una música más grandilocuente.
Siguieron poco después Maiora Tibi. El grupo de Toledo en el que confluyen multitud de influencias que van desde la música sixties inglesa al rock de los 70 estadounidense pasando por el grunge e incluso el brip-pop. Así, por el Pícaro resonaron en la música de los toledanos algo de The Doors, las bases rítmicas de Nirvana, la voz de Noel Gallagher y una pizca de Kasabian.
Pero es precisamente este mar de influencias en el que se pierde Maiora Tibi el que acaba convirtiéndose en uno de sus defectos y no precisamente una virtud. No obstante, desde aquí creo encarecidamente que la banda tiene futuro porque tocan muy bien en directo, su guitarrista es un virtuoso y a su cantante le sobra actitud. Solamente les falta encontrar el rumbo y sonar a ellos mismos y un poco menos al resto.
Abrió la noche la banda sevillana Kenedy en un set acústico para esta ocasión protagonizado por su cantante Iñigo Laspiur. Poco a poco fue desgranando canciones de su último disco 'Guts' que brillaron con gran intensidad en momentos como 'Two'. También destaco la interpretación de 'Some Tales' del EP del grupo llamado 2013.
Música pop-folk con un toque de rock meloso que les emparenta con U2 en una ocasiones o, por decir alguien más cercano, Mumford & Sosns. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que quedaron ganas de ver a la banda al completo para poder disfrutar de lo que parece, con una escucha rápida de su discografía, una música más grandilocuente.
Siguieron poco después Maiora Tibi. El grupo de Toledo en el que confluyen multitud de influencias que van desde la música sixties inglesa al rock de los 70 estadounidense pasando por el grunge e incluso el brip-pop. Así, por el Pícaro resonaron en la música de los toledanos algo de The Doors, las bases rítmicas de Nirvana, la voz de Noel Gallagher y una pizca de Kasabian.
Pero es precisamente este mar de influencias en el que se pierde Maiora Tibi el que acaba convirtiéndose en uno de sus defectos y no precisamente una virtud. No obstante, desde aquí creo encarecidamente que la banda tiene futuro porque tocan muy bien en directo, su guitarrista es un virtuoso y a su cantante le sobra actitud. Solamente les falta encontrar el rumbo y sonar a ellos mismos y un poco menos al resto.
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